Elogio de la duda

marzo 24th, 2011 | by Boris Gayoso |

Vivimos inmersos en una verborrea atronadora, expuestos al fuego cruzado de los millones de palabras que salen de los cientos de tertulias o debates que pululan por los espacios mediáticos. Ante cualquier tema que se presente se elevan las mismas figuras para dejar clara su posición, para afianzar sus incuestionables postulados sin ningún género de dudas. Porque ésa, la duda, es la gran ausente del momento actual, o la gran proscrita.

A nadie le está permitido expresarla. A nadie se le ocurre defenderla. Y sin embargo, cuánto bien nos haría, o le haría a la realidad social del país, recuperarla. Con ella, y con un poco de silencio, ya estaríamos mejor que estamos, es decir, en condiciones de inaugurar un espacio de reflexión y debate constructivo (no sujeto a prejuicios o posicionamientos atrincherados) sobre los problemas o retos que se nos plantean, como, por ejemplo, la energía nuclear, sobre la que, a partir de la crisis japonesa, se han vuelto a oír en los últimos días muchas voces y opiniones cargadas de oportunismo, cálculo electoral o prejuicios ideológicos, y muy pocas dotadas de rigor técnico, honestidad intelectual y voluntad conciliadora.
A la duda, claro está, ni agua.

Tags: ,

2 Responses to “Elogio de la duda”

  1. By Carlos M. on mar 24, 2011

    ¡Totalmente de acuerdo con la idea! De hecho, creo que deberíamos reivindicar con fuerza la duda cartesiana como actitud general ante cualquier asunto. Habría menos dogmatismo y, como decís, se abrirían espacios para la “reflexión y el debate constructivo”.

    Dicho lo cual, no comparto el ejemplo elegido, tal vez porque soy un firme (racional) opositor a la energía nuclear. ¿Cómo no emplear lo acontecido en Japón como ejemplo si es precisamente ese tipo de cosas las que ilustran por qué apostar por la energía nuclear es como jugar a la ruleta rusa? Todo va bien mientras oyes el click de la recámara y te sientes seguro porque este revólver tiene capacidad para mil balas, o diez mil balas si quieres. Pero si sigues jugando indefinidamente, puede que alguna vez se dispare. A raíz de la crisis de Japón me han sorprendido más las posturas dogmáticas de la derecha más extrema, que en su total desfachatez moral justifica incluso todas las muertes que se puedan o se pudieran producir por accidentes nucleares (y ojo: aquí las muertes serán seguramente lentas, a través de contaminación de materias primas y gestación lenta de cánceres, futuras malformaciones de fetos, etc.), las justifican como males menores por la “eficiencia” económica que implican.

  2. By Boris Gayoso on mar 27, 2011

    Exactamente es eso lo que falta, una lucha de argumentos, un debate de ideas, racional y científico, que no esté sometido a premisas ideológicas o, más bien, partidistas. En los temas importantes, y en la actualidad todos lo son, es necesario unos minutos de reflexión para no arrepentirse en el futuro.

Post a Comment