Archive for the ‘Comunicación Política’ Category

Cecubo organiza la 1º Edición de Taberna Política. Un viño, unha conversa

Viernes, diciembre 16th, 2011

El próximo lunes 19 de diciembre organizamos la primera edición de Taberna Política, un foro en el que pretendemos potenciar la cultura y el debate en Galicia reuniendo a los principales actores de la política y la comunicación a nivel autonómico, nacional e internacional. Todo ello en un ambiente informal y desenfadado.

Para esta primera edición tenemos el placer de contar con la presencia de Xosé Luís Barreiro Rivas, profesor de la USC y analista político de La Voz de Galicia, Antón Losada, profesor de la misma universidad y comentarista político en varios medios de comunicación, y Xavier Domínguez, consultor político internacional y Political Marketing Director de la agencia de publicidad *S,C,P,F… Tanto invitados como asistentes discutiremos acerca de la función del consultor político y las distintas técnicas de marketing, prestando especial atención al desarrollo de la pasada campaña electoral de las elecciones del 20 N. Igualmente, valoraremos la forma en la que queda el escenario político español y gallego tras estos comicios, desde la perspectiva de la estrategia y el posicionamiento de los partidos.

El evento se celebrará a partir de las 18.30 horas en el legendario Pub Momo de Santiago de Compostela. Aquí podréis encontrar toda la información y hacer la inscripción.

Con Taberna Política iniciamos una serie de eventos con los que pretendemos contribuir a la dinamización de la política en la sociedad, acercarla a la ciudadanía y, en cierto modo, darle la relevancia y el interés que en los últimos tiempos ha ido perdiendo.

Sobre esta primera edición habló nuestro Director de Estrategia, Carlos Correa, en el programa Voces de Galicia de Radio Voz, presentado por Isidoro Valerio. En el siguiente enlace podréis escucharlo:

Carlos Correa en Radio Voz. Taberna Política

Os esperamos. Y si no podéis acudir, os mantendremos informados.

Valoración del debate Rubalcaba/Rajoy

Miércoles, noviembre 9th, 2011

Nuestro Director de Estrategia, Carlos Correa, comentó desde México para el Hoy por Hoy de la Cadena Ser Madrid Oeste las cuestiones más destacadas del debate entre Rubalcaba y Rajoy del pasado lunes. En el siguiente enlace podréis escuchar la conversación con el compañero y director del programa Víctor Guillem.

Entrevista Carlos Correa de Cecubo. Debate Rubalcaba / Rajoy

No será la economía, ¡estúpido!

Martes, septiembre 27th, 2011


Serán las 23:00 de la noche del 20 de noviembre y veremos un balcón de Genova sonriente y exaltado, una hinchada desbocada ondeando banderas y festejando el éxito, un país aplastantemente azul y popular.
En otra calle, todo lo contrario, caras de desánimo, rostros que muestran la impotencia de no haber podido hacer nada.
“A Merkel le está pasando lo mismo, y a Sarkozy, también van a perder”, será la justificación. “La campaña ha sido buena, el candidato el mejor que teníamos”, dirán los que están en primera fila. “Por poco me quedo sin escaño”, dirán los que están más atrás. Con todo, habrá un análisis coincidente: “la economía nos ha matado”.

Pues no. La economía no. El partido es el que ha propiciado la aplastante derrota, de forma no intencionada, obviamente.

El desánimo, origen y causa de la inacción, y la asunción de la derrota como inevitable -idea instigada por los medios conservadores y asumida sin recelo por la izquierda- ha menoscabado cualquier intento, por parte del equipo del candidato y miembros de la vieja guardia, de lograr la victoria.
Medios de comunicación afines, sectores sociales vinculados históricamente y, lo que es más grave aún, los propios militantes se han sumado a esta espiral de parálisis colectiva y partidista.

El profesor Bouza lo mostró infinidad de veces. En el 96 el PSOE no ganó porque no quiso o, más bien, porque los golpes recibidos habían sido muy duros como para seguir gobernando. Ahora pasa lo mismo. El PSOE no va a ganar porque no quiere, o porque no le apetece. Porque a cada palabra de solidaridad, de igualdad, de comunidad le acompaña una de derrota, de pesimismo. Obvian la diferencia entre candidatos, el poder de movilización del partido, el importante y evidente voto oculto que no muestran las encuestas… da igual, no van a ganar porque no quieren ganar. Y ahora es de lo que se trata, de ganar.
¿Ha sido la economía? No, ellos mismos.

Sí, quiero ser Presidente de México

Jueves, septiembre 22nd, 2011

Desde hace meses –ya años-, Enrique Peña Nieto se ha posicionado como sucesor de Felipe Calderón y ha conseguido situarse en las encuestas como el preferido por la mayoría de mexicanos, siendo el principal favorito para las elecciones que se celebrarán el 1 de julio de 2012.

Peña Nieto, desde el 15 de septiembre ex-gobernardor del Estado de México, acudió la noche del pasado lunes al programa de López Dóriga.

De esta entrevista podemos destacar tres apuntes:

Mensaje. Sí, quiero ser presidente de México. Resume el éxito de su estrategia de posicionamiento. Se ha colocado como favorito en las encuestas sin pronunciarse hasta conseguir una “casi nominación” cantada como se pudo ver el pasado 15 de septiembre en la toma de protesta de Eruviel Ávila.

Timing. Peña Nieto ha sabido esperar para expresar su ambición. Todo el mundo lo sabía y lo tenía asumido, pero también todos esperaban a que se pronunciara y consiguió acaparar la agenda mediática.

Estrategia de confianza, no campaña negativa. Es favorito. Se centra en los militantes y simpatizantes de su partido y en los ciudadanos mexicanos. Elude hablar de cualquiera de sus posibles rivales  y apela a la responsabilidad del resto de partidos para llevar a cabo una campaña limpia.

Aquí os dejo una noticia de El Universal sobre los siete movimientos previos de Enrique Peña antes de “su destape”.

Quedan nueve meses de campaña por delante y aunque ninguno de los tres partidos (PRI, PAN, PRD) tiene candidato oficial, el Revolucionario Institucional es el único que parece tenerlo claro frente a las luchas internas del PAN y la división en la izquierda entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador.

Independecia: ¿miedo o confianza?

Martes, septiembre 20th, 2011

Estos días he empezado a ver la serie John Adams .

John Adams fue uno de los actores clave durante las cinco primeras décadas de EEUU. Fue el primer Vicepresidente y el segundo Presidente de los Estados Unidos de América. Desde su figura, la serie recorre el nacimiento y los primeros años de vida de la nación americana. En ella podemos encontrar muchos ejemplos prácticos sobre estrategia y comunicación política.

Me pararé hoy en el capítulo 2, Independence. Durante este capítulo se relata el Segundo Congreso Continental que acabó aprobando la Declaración de Independencia de las 13 colonias de América del Norte,  lo que supuso el nacimiento de los EEUU.

La serie nos resume a través de las posiciones enfrentadas de dos congresistas el debate que se dio el día 1 de julio de 1776 sobre la aprobación de dicha declaración.

Por un lado, John Dickinson, delegado de Pennsylvannia. Por otro, John Adams, delegado de Massachusetts. Dos discursos; uno a favor y otro en contra de la independencia. Dos formas de ver el mundo y, en la práctica, dos estrategias de comunicación.

John Dickinson se opone a la Declaración de Independencia y lo hace con la estrategia del miedo. Pero, ¿miedo a qué? Si nos paramos un instante veremos que no son issues únicos ni excepcionales:

Guerra. Si la moción sale adelante, Dickinson augura  que se “derramará la sangre y acabará con la  felicidad” de sus compatriotas, New York acabará destruída (el estado de NY también estaba en contra)

Seguridad. Denuncia el riesgo de que Gran Bretaña pase de ser un protector a un enemigo y que toda su fuerza militar caiga sobre las colonias -el Rey Jorge había condenado a la horca a todos los delegados de las colonias-, y desconfía del precio de la ayuda extranjera –Francia y Holanda- para financiar al ejército.

Discriminación (hoy día inmigración). Los otros (indios y negros) camparán a sus anchas por sus territorios si la guerra se estanca y no hay vencedores ni vencidos.

Unidad. Las dificultades a la hora de instaurar un gobierno común para las 13 colonias era una cuestión presente y preocupante en los debates.

Cierra su discurso con una imagen muy potente: Emprender este camino será como capear un temporal en un barquito de papel.

John Adams es impulsor de la moción que pretende aprobar la Declaración de Independencia. Es consciente de que necesita crear consenso y que las 13 colonias apoyen la medida. Para ello utiliza la estrategia de la confianza apelando a:

Esperanza. Confronta su posición con la de Dickinson, “donde el ve la Apocalipsis yo veo la Esperanza”, y apela a las futuras generaciones, a los “millones de compatriotas que nacerán aquí”.

Un reto/ una visión. Adams habla de los objetivos de gran magnitud que tienen por delante para justificar el derramamiento de sangre. “Ha llegado la hora, veo una nueva nación, no un Imperio. Veo una república de leyes no de hombres. La Revolución más completa, inesperada y asombrosa. No hay nada a este lado de Jerusalén más importante:”

Libertad. La libertad es el objetivo final de la Independencia y Adams lo aprovecha para hacer la parte más emotiva de su discurso: “pocos hombres han podido elegir un sistema de gobierno para ellos y sus hijos. Nuestro fin vale muycho más que todos los medios. Mi buen juicio apoya esta causa y mi corazón va con ella. Mientras viva quiero tener un país libre.”

Finalmente la Declaración fue aprobada con 12 votos a favor y una abstención, la de Nueva York. John Dickinson no acudió a la votación y fue Benjamin Franklin el que votó a favor en representación de Pennsylvannia. La aprobación de la Declaración de Independencia es un hecho histórico que cambió el orden mundial. Las estrategia del miedo y la de la confianza no supusieron algo nuevo, pero siguen definiendo la historia.

Guillem López Bonafont escribía hace unos días sobre La comunicación del miedo y la de la confianza.

Podéis ver el capítulo completo en español aquí:

Capítulo 2: Independence Los discursos están en [01:05:00/01.12.40]

La estrategia del pingüino, de Antonio Núñez.

Martes, junio 28th, 2011

Antonio Núñez es miembro de la National Storytelling Network, autor de “!Será mejor que lo cuentes¡, los relatos como herramientas de comunicación”, y uno de los mayores expertos en las nuevas formas y estrategias comunicativas. A su trabajo como asesor de diferentes empresas y partidos políticos une una intensa actividad como profesor y conferenciante en foros internacionales.

Comentamos aquí de manera breve su última obra, publicada el pasado mes de mayo por la editorial Conecta, “La estrategia del pingüino”, en la que, con agilidad narrativa y apoyado en la ejemplaridad de un buen número de historias reales, analiza el paso de la comunicación masiva (propia de los medios tradicionales) a la comunicación “de persona en persona”, que ponen en práctica las redes sociales.

El relato empieza en las playa de Valdelagrana, en el Puerto de Santa María, siguiendo los pasos, y las estrategias comerciales o comunicativas, de un vendedor ambulante de los años setenta, y termina entre las páginas personales que Randy Constan, un músico de jazz de Tampa, Florida, exhibe en Internet, pero en medio, entre un personaje y otro, quedan no sólo los pingüinos, sino también Steven Heyword, enfermo de eclerosis lateral amiotrófica y causa de la creación de PatientsLike-Me (Pacientes como yo), una red o comunidad de enfermos puesta en marcha por su hermano Jamie, o Elizabeth Omalla, una pescadera de Toronto que gracias a KIVA, una red de prestadores de microcrétidos, pudo avanzar en su modesto negocio, o el doctor Nissen, capaz de enfrentarse a una poderosa multinacional farmacéutica y ganarle…, o tantos otros que, utilizando elementos comunicativos poco costosos pero tremendamente eficaces, elementos ajenos al mediador tradicional, al intermediario, alcanzaron objetivos impensables -e imposibles- en la época de dominio exclusivo de los mass-media. Todos ellos componen un relato coral que da cuenta, como decíamos, del imparable proceso hacia unas formas de comunicación que cambiarán, y están ya cambiando, la política, la publicidad (muy interesantes las páginas dedicadas a la estrategia seguida por O´Leary para la compañía Ryanair) y las relaciones personales.

¿Y los pingüinos?

“Los pingüinos, dice el autor, son animales de costumbres muy gregarias. El gregarismo es básico para la supervivencia en las condiciones de vida extremas en las que viven. Una de esas costumbres reflejas es la de lanzarse inmediatamente al agua desde la placa de hielo donde descansa toda la colonia, siempre que ven que otro pingüino lo hace. Se arrojan al agua disciplinadamente, sin hacerse preguntas o cuestionarse los motivos de la zambullida del compañero”.

El autor, inspirándose en este comportamiento animal, señala una interesante distinción entre “lograr un pingüino” y “hacer un pingüino”.
“Lograr un pingüino” consistiría en “lanzar con éxito un mensaje con el objetivo de que terceras personas, empresas o instituciones tengan que responder o realizar declaraciones sobre él, consiguiendo así provocar una cadena de mensajes que amplifica el alcance y la difusión del primer mensaje”.

“Hacer el pingüino” consiste en cometer el error de responder a declaraciones de terceros sin pensarlo, sin sopesar previamente las consecuencias de participar en un debate o preparar el contenido o la puesta en escena del mensaje”

En fin, entre pingüinos, máquinas y humanos, un libro muy recomendable.

Propaganda

Jueves, mayo 19th, 2011

“En nuestra organización social actual, la aprobación del público resulta crucial para cualquier proyecto de gran calado. De ahí que un movimiento digno de todos los elogios puede fracasar si no logra imprimir su imagen en la mente pública”.
Imprimir una imagen en la mente pública: he ahí el objetivo de la propaganda, tal como la entiende Edward Bernays, autor de un breve manual, publicado en España por la editorial Melusina, que se titula precisamente así, “La propaganda”, sin adjetivaciones, circunloquios o eufemismos.

Bernays, austriaco criado en los Estados Unidos y sobrino de Freud, fue asesor de diferentes empresas y autor de múltiples campañas publicitarias, entre las que Chomsky destaca las realizadas para Chesterfield, orientadas a conseguir que las mujeres fumaran.

En el libro, escrito en 1927, lleva a cabo una reivindicación, no se sabe si inocente o cínica, de la propaganda como elemento necesario en la organización social de la complejidad del mundo. Sin ella, viene a decir, el público quedaría expuesto a la influencia de un cúmulo caótico de signos y no sabría como reaccionar ante ellos. Pero la propaganda existe, y al existir establece itinerarios, promueve acciones, decreta prohibiciones, se convierte en guía o en agente simplificador, y, al mismo tiempo, en una contundente manifestación de control social.

El público necesita la propaganda para entender su posición en la realidad, y el poder (económico-empresarial o político-ideológico) la utiliza para desplegarse sobre la conciencia social sin hallar resistencia, contando con su aprobación y su conformidad.

Utilizando un gran número de ejemplos extraídos de la realidad política y social de los Estados Unidos en los primeros años del siglo XX, el autor repasa los imprescindibles usos de la propaganda para el desarrollo de diferentes sectores. Nos detenemos en los relativos a las campañas políticas y reproducimos algunas de sus recomendaciones:

“El primer paso que debe darse en una campaña política es definir sus objetivos y plasmarlos sumamente bien en el programa electoral. El líder debe estar seguro de que se actúa con honradez cuando se concibe el programa. El público, por su parte, no debería tomarse a la ligera los compromisos y promesas electorales”

“Las emociones por medio de las cuales se llama la atención del público deben figurar en el plan general de la campaña”

“El candidato que acoge a chiquillos en su regazo y logra que le saquen una fotografía actúa sabiamente desde el punto de vista de las emociones si con ese acto escenifica un eje fundamental de su campaña. Los besos a los bebés, de ser de alguna utilidad, deben simbolizar una política infantil y estar sincronizados con un eje del programa.

“Hoy día, el público en general no muestra demasiado interés por la política y si se pretende concitar su interés por las cuestiones dirimidas en la campaña, éstas tienen que coordinarse con sus intereses personales”

“El buen gobierno se puede vender a una comunidad como puede venderse cualquier otro bien de consumo”

En fin, son sólo unos ejemplos. Muy actuales, ¿verdad? Recordamos que el libro está escrito en 1927.

La extravagancia como estrategia

Viernes, mayo 6th, 2011

Donald Trump, posible candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, es uno de esos personajes excéntricos que suelen ocupar el escaparate mediático gracias al desfase de sus ocurrencias. Tipos impagables para un periodismo de trazo grueso que prima el exabrupto sobre la moderada y sutil reflexión. Tipos sin escrúpulos que supeditan la verdad a la eficacia, la ética al beneficio.

Donald Trump quiso acelerar su carrera por la candidatura republicana y no se le ocurrió otra cosa que manifestar públicamente sus dudas sobre el origen de Obama. Lo hizo con tanta insistencia que el propio Obama se vio obligado a salir al quite y presentar su certificado de nacimiento, dejando así claro que el señor Trump mentía. Pero eso al señor Trump ya no le importaba nada. Su objetivo estaba claramente cumplido.

Durante unos días se hizo dueño de la agenda, situó su nombre bajo el foco de los medios, y consiguió auparse, según las encuestas, a la cima de la popularidad republicana. Crecido, haciendo equilibrios en la cresta de la ola, el pasado jueves llamó estúpidos a los dirigentes de su país y decretó el declive inevitable (de no mediar cambio de liderazgo, claro está) de los EE.UU. Son esperables nuevos hitos en esta marcha tan brillantemente iniciada, aunque en la cena de corresponsales del sábado 30, el presidente Obama al descargar sobre su figura la vis cómica que el acto tradicionalmente exige pareció indicarle que, zanjado el asunto del nacimiento, no está muy dispuesto a tomar en serio todos los pasos que tenga a bien ir dando.

No sabemos qué balas guarda en la recámara el señor Trump para poder no sólo mantener los índices de popularidad alcanzados entre los suyos sino también para poder presentarse como un serio competidor en las presidenciales, pero muchas y muy importantes deberían ser para combatir la importancia simbólica (al fin y al cabo, el Far West sigue presente en el imaginario social americano) de la que acabó con la vida , según nos cuentan, de Bin Laden en Pakistán.

En cualquier caso, el señor Trump quedará, desde su previsible fracaso, como uno más de esos aventureros nihilistas que entienden la política como un campo de maniobras comerciales, alejan la palabra de la realidad y convierten la comunicación en una mera transacción de intereses.

Marketing político y correo electrónico

Lunes, marzo 21st, 2011

Hasta las elecciones presidenciales de EEUU en 2008 el uso del correo electrónico había sido utilizado exclusivamente  para la promoción y propagación de mensajes con un alto contenido propagandístico. Extensos textos, no ajustados al formato mail, que pretendían transmitir el proyecto político de forma masiva e indiscriminada, obviando las posibilidades que tal medio ofrece para llegar de manera íntima e individualizada al ciudadano. El equipo de Obama de marketing online en la campaña electoral priorizó el uso de esta herramieta, en gran parte gracias a la capacidad de inmediatez que proporciona este medio a la hora de comunicar el mensaje. Supieron adaptar el argumento político al formato electrónico, tomando pequeñas citas de los discursos del candidato y configurando unos correos que integraban a la perfeccion texto, imagen y enlace. La brevedad y la concisión de los textos permitían una mayor intimidad con el receptor. A su vez el mail permitió controlar el mensaje y hacer partícipe al ciudadano de su difusión, al igual que con las redes sociales, permitiéndole adquirir tanto poder como los propios medios de comuncicación.

De este modo esta experiencia nos mostró que el mensaje enviado a través del correo electrónico debe contar con tres elementos: la movilización, debe ser capaz de generar compromiso para la difusión del mensaje; motivación, debe despertar entusiamo en el receptor; relevante, es necesario comunicar algo importante, de forma personalizada, controlando todo: el nombre del emisor, el asunto, el contenido, la composición, incluso programar el momento en el que haya más posibilidades de que el  receptor lo abra.

Todos estos elementos son imprescindibles a la hora de diseñar una estrategia en el uso del correo electrónico, porque sí, es necesario tener una estartegia definida y clara para sacarle el mayor provecho a este medio de comunicación, y movilización.

Reivindicación de la política (y III): orden contra espontaneidad

Sábado, marzo 19th, 2011

Cierro con este tercer post los comentarios del librio Reivindicación de la política de Javier Solana y Lluís Bassets.

A continuación, reproduzco una parte de la conversación (páginas 49/50) en la que Solana menciona a Clinton por su capacidad para comunicar y Bassets lo contrapone con la capacidad de Obama para organizar y dirigir. Orden contra espontaneidad. Sería complicado encontrar la fórmula perfecta para combinar ambas, si bien es cierto que la mayor presencia de uno de estos elementos va en detrimento del otro. Quizá entre estos dos valores, hay uno del que hace un mejor uso el Presidente Obama: la adaptabilidad. Esta es una característica imprescindible para cualquier político hoy en día.

Bill Clinton y Barack Obama charlando. Fuente: Pete Souza

Os dejo con el fragmento del libro:

[Página 49]

Javier Solana (JS): Los meros administradores suelen fracasar. Clinton, por ejemplo, era un político de los pies a la cabeza; tenían visión, una capacidad de comunicación extraordinaria y una pasión política que le permitía contarte en dos minutos lo que estaba pasando tanto en Nebraska como en los grandes escenarios internacionales.

Lluís Bassets (LB): Usted es clintoniano, pero Obama todavía le ha superado en capacidad comunicativa y en capacidad de crear relato, así como en utilizar las tecnologías.

JS: Sí, pero es más intelectual, quizá más frío. Yo fui y soy clintoniano, sí. Y me convenció desde el primer mandato. Quizá haya un elemento generacional y el hecho de que a Obama le he tratado menos.

LB: Pero Clinton tenía una cosa que usted no tiene y que tampoco tiene Obama. Clinton era un desordenado, Obama y usted no. La forma en que se instaló en la presidencia fue un desastre.

JS: Le cuento una anécdota. John Podesta era su jefe de gabinete, y yo tenía muy buena relación con él. Una de las primeras veces que fui a entrevistarme con Clinton me dijo: “Mira, Javier, esto es un lío. Llevamos una catástrofe de desorganización, así que en media hora me miras y cuando veas que me pongo en pie, das las gracias y te empiezas a mover”. Le conocía mucho, así que le dije: “No te preocupes”. Pasaron treinta minutos, y Podesta empezó a moverse, se puso de pie, y yo dije: “Presidente, muchas gracias, ha sido un placer, creo que tiene usted muchas cosas que hacer..Sólo tengo una última pregunta, me da un poco de rabia irme de aquí sin que me diga dos palabras sobre política nacional”. ¡En qué momento dije aquello! Estuvimos dos horas más.

LB: Pero usted en cambio es más ordenado. Quizá no tanto como Obama, con sus slots de un cuarto de hora administrados con avaricia.

JS: Pero actúa con flexibilidad cuando cree que vale la pena seguir. En un cuarto de hora él cree que cabe todo lo que se le puede decir al presidente de Estados Unidos. Y él capta estupendamente. Si le dices las tres cosas que le quieres decir, toma nota y dice: “La primera sí, la segunda no, la tercera volvemos a hablar dentro de un mes”. Es estupendo en eso, capta de maravilla, tiene una gran capacidad de concentración, escucha con veinte sentidos. No se le escapa nada, y es muy inteligiente, muy disciplinado intelectualmente y meticuloso… Quizá a costa de su espontaneidad.

[Página 51]

JS: Hay una diferencia muy grande entre Bush y Obama. Bush era un hombre simpático, pero se cansaba enseguida de escuchar y dejaba hacer. En cambio, cuando Obama dice que sí es porque cree profundamente que es que sí, ha escuchado, reflexionado y decidido.