Archive for the ‘Galicia’ Category

José Blanco: la egolatría de un estratega

Jueves, julio 23rd, 2009

Desde que fue nombrado Ministro de Fomento, José Blanco  ha sido sometido a un lavado de cara muy exhaustivo. El que fuera azote del Partido Popular, el perro de presa de Zapatero, el hombre sin estudios que no sabía más que increpar a la oposición,  está llevando a cabo una campaña de imagen que está acentuando su notoriedad y su figura de hombre de Estado.

Los continuos acuerdos y desbloqueos  de obras públicas en Comunidades Autónomas como Madrid y Valencia, generan en la sociedad la sensación de que está primando el interés general sobre las diferencias personales y las confrontaciones partidistas, en las que José Blanco era un experto. También es cierto que se está beneficiando de la mala imagen de su antecesora, Magdalena Álvarez, y de que está  en esa etapa que mejor cartel le da a un Ministro de Fomento, es decir, en la cerrar las concesiones e inaugurar las obras.

Pero es difícil dejar apartado de la noche a la mañana el instinto guerrillero de una persona acostumbrada a la estrategia en todas sus acciones. Los acuerdos con Esperanza Aguirre y Francisco Camps, con su respectiva repercusión mediática, no son otra cosa que  un intento de  debilitar a Mariano Rajoy (crecido por sus últimos éxitos), insuflando protagonismo a los barones del PP que en su momento le cuestionaron su liderazgo y que quieren estar bien posicionados, todo esto con el objetivo de seguir manteniendo la inestabilidad en el Partido Popular.

En el caso gallego pasa lo mismo, aunque el objetivo es diferente. El “Acordo do Obradoiro”, firmado con el Presidente de la Xunta sobre el AVE, es otro ejemplo de hombre institucional, pero también de hábil estratega. Son ya continuas las reuniones que José Blanco está teniendo con Alberto Nuñez Feijóo; son ya muchas las fotos, de los dos estrechándose las manos, que hay en el archivo de los medios de comunicación;  y son cada vez más manifiestas sus intenciones de volver a su tierra natal a presentarse como Presidente de la Xunta. Seguramente se esté creando en la conciencia colectiva gallega la idea de que todo esto sea el preludio del enfrentamiento electoral  de 2013.

De este modo,  el objetivo no es el debilitamiento del líder del Partido Popular, es el del propio Secretario Xeral del PSdeG, Manuel Vázquez.

Blanco está viendo como el parche, el hombre provisional, el político de raza que va a tener en alerta al gobierno de la Xunta  y movilizado a los militantes socialistas, ese, Pachi,  está haciendo todo lo posible para presentarse en  2013. Está generando un gran número de apoyos para que, en el congreso en el que se decida el candidato a la presidencia de la Xunta, el elegido sea él.

José Luis Méndez, derecha, José Blanco. Manuel Vázquez, José Manuel Otero y Javier Losada FOTO: CABALAR

De ahí todos esos movimientos. De ahí también la idea de sacar, por parte de Pachi Vázquez, el tema de la reforma del Estatuto (comentado en el anterior post), con la idea no sólo de marcar la agenda del gobierno gallego, sino también como una forma de autorreafimación en su condición de líder de los socialistas gallegos.

A pesar de la buena campaña de imagen realizada por el momento por José Blanco -campaña propia de un aspirante a Presidente del Gobierno-  orientada al aumento de su valoración por parte de la sociedad (principalmente gallega), en el ámbito intrapartido, en cambio,  no lo va a tener nada fácil para erigirse como el líder del PSdeG.

Para eso seguramente tengamos que esperar a lo que suceda en las municipales de 2011 -al posible descalabro de los socialistas-; o a ver como discurre la gestión de un ministerio relativamente peligroso: o te ensalza o te hunde.

La reforma del Estatuto gallego entra otra vez en juego

Martes, julio 21st, 2009

Salió ayer Pachi Vazquez para intentar cambiar los temas que dominan el escenario político gallego y, por el momento, va camino de lograrlo. Los socialistas gallegos apuestan por volver a introducir la reforma del estatuto de autonomía en la agenda política gallega.  Tras el fracaso en las negociaciones durante la pasada legislatura, cuando el Partido Popular de Galicia, con tan sólo dos en la oposición, se negó a introducir el concepto “nación” en el Estatuto, y el PSdG, tal y como estaba el clima político en aquellos momentos y por su pacto de gobierno con el BNG, no podía pactar sólo con Nuñez Feijoo.

Dos años después el equilibrio de fuerzas ha cambiado. Ahora los populares han recuperado la mayoría absoluta, los nacionalistas se han hundido en los dos últimos procesos electorales y los socialistas necesitan construir una alternativa de gobierno sólida. El zafarrancho de combate para la reforma del Estatuto en esta ocasión tiene tres puntos destacables:

-  Pachi Vázquez se muestra sorprendido de que Feijoo no incluyera en su programa para los primeros 100 días de Gobierno (a punto de cumplirse) un impulso de la reforma que los populares llevaban en su programa electoral.

-  el ex-conselleiro de Medioambiente, avisa de que no permitirá que la reforma se empantane por debates que no interesan a la ciudadanía, en clara referencia al ya mencionado concepto de nación.

- el PSdG no permitirá que el nuevo Estatuto sea menos ambicioso en cuestiones de derechos que otras comunidades históricas.

¿Qué pretende Vázquez con este movimiento? Primero, como decía antes, comenzar a construir una alternativa política e intentar marcar la agenda del gobierno del PP. Segundo, desmarcarse del BNG al asegurar que no le importará pactar el nuevo estatuto tan sólo con los populares si el BNG lleva el debate a cuestiones de terminología poco importantes, según él. Tercero, se postula como defensor de los intereses de los gallegos en la negociación.

Es conocida la contrariedad de Vázquez (y de otros miembros de su ejecutiva) a pactar con el BNG. Además, es de suponer que, a pesar de que su figura al frente del partido como un “líder” transitorio, quiere imponer su candidatura de cara a 2013; todo esto, más pronto que tarde, viendo los movimientos rápidos y hábiles del ministro más gallego, José Blanco.

¿Acierta en su estrategia? Realmente, está adoptando una postura muy cercana a las posiciones del electorado socialista gallego con respecto a la reforma del estatuto de autonomía pero no tengo claro es que sea la mejor forma de mantener atada a su base de votantes. No está introduciendo un tema político lo suficientemente novedoso y, si abre la puerta a pactar el Estatuto con el PP, tampoco es un tema que muestre una de posicionamiento entre los electorados de los dos partidos mayoritarios. El PSdG no estará dentro de cuatro años en condiciones de conformar un partido con un apoyo mayoritario en la sociedad gallega. No puede enfrentarse con su potencial y antier socio nacionalista. Más bien, son los nacionalistas los que deberían de moverse; pero esto último, no es tan fácil.

¿Por qué Vázquez no se sube al AVE de José Blanco e intenta sacar el mayor partido a la apuesta que está haciendo el de Palas de Rei? ¿Será que Blanco no le da asiento?

*Visto el tratamiento mediático que está recibiendo durante el día de hoy la propuesta socialista. Podemos sacar dos conclusiones.

1) Al PP no le ha hecho mucha gracia -La Voz ha sacado el tema de su página de inicio a media mañana y en la versión impresa apenas es una llamada en portada-.

2) La izquierda y los nacionalistas están encantados – Xornal de Galicia lo tiene en primera titular a cinco columnas-.

Ministros gallegos y Galicia

Jueves, julio 2nd, 2009

Seguimos en México pero ya con menos actividad de campaña y siguiendo la actualidad de la política española y gallega. Hoy, sacando pendientes de mi Google Reader, me paré en el blog de Gonzalo Bareño, el periodista de La Voz de Galicia, quien es sus dos últimas publicaciones habla sobre dos ministros gallegos y su gestión en el gobierno,  principalmente con respecto a Galicia.

En el último habla sobre Elena Salgado . Bareño comenta unas declaraciones de Anxo Quintana cuando el nacionalista era todavía vicepresidente de la Xunta de Galicia. Quintana decía que el verdadero problema para Galicia en el Gobierno Central no era Madalena Álvarez desde Fomento, sino la actual Vicepresidenta económica del Gobierno, en aquel momento Ministra de Administraciones Públicas y encargada de negociar las competencias directamente con los gobiernos autonómicos. Ahora, cuando a Salgado le toca bregar con la cuestión del financiamiento autonómico, repite las mismas formas que en su anterior departamento. Si antes era quién echaba atrás los compromisos de Zapatero en asuntos como tráfico, ahora desmiente las declaraciones de Manuel Chaves, cuando el otro día le dijo a Feijoo que comprometía el 7,1% de la financiación para Galicia.

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En el penúltimo post Gonzalo Bareño ensalza el trabajo que está llevando a cabo José Blanco en su cartera ministerial estrenada en marzo. Todavía recuerdo las risas de cierta profesora cuando en un trabajo del Máster de Marketing Político, yo y mi compañero de blog hicimos un plan de comunicación para que Blanco llegase a exactamente ese ministerio. La verdad es que desde su llegada el de Lugo se ha remangado y se ha puesto a trabajar seriamente, principalmente en su tierra, en Galicia, donde creo que se encuentra el último escalón de su carrera política. Blanco le habló con sinceridad a los gallegos y les dijo que de AVE 2012, ni hablar, que los proyectos están parados.

Son dos formas de hacer política y, al mismo tiempo, dos formas de servir a su comunidad, la de dos políticos con aspiraciones distintas (Salgado sabe que poco podrá hacer políticamente en Galicia). Eso sí, por lo que veo, mientras en nuestra tierra se sigue hablando de Audis.

La guerra eólico-mediática y la foto del ABC

Miércoles, marzo 25th, 2009

Un nuevo golpe mediático ha caído hoy sobre la campaña gallega. Primero, fue el proceso judicial abierto por Garzón; después, el escándalo que publicó ABC sobre los gastos de la Consellería de Presidencia en el despacho de Touriño y otras instalaciones; y, ahora, la publicación de una foto en la que Anxo Quintana y Jacinto Rey pasan una jornada de verano en el velero del segundo.

Jacinto Rey es el presidente del Grupo San José -gran protagonista en la actuación urbanística “operación Chamartín”- y principal impulsor del periódico gallego “Xornal de Galicia”, creado hace tres meses y con un posicionamiento ideológico cercano al partido de Anxo Quintana.

Además, en el concurso eólico convocado por la Consellería de Innovación e Industria que dirige Fernando Blanco y que se resolvió durante las pasadas navidades, el grupo empresarial de Rey consiguió una parte de los casi 2.300 megavatios adjudicados.

Coincidiendo con la salida del nuevo diario y con las últimas semanas del concurso eólico, La Voz de Galicia inició una guerra mediática contra la gestión del concurso por parte del Conselleiro y llegando a dar indicios de que la adjudicación estaba amañada. Finalmente, Blanco y la parte nacionalista salieron bastante reforzados, a pesar de que el presidente Touriño los dejó solos a última hora.

Obviamente, la intención de la foto publicada hoy por La Voz de Galicia y ABC es quitar ese aura de transparencia y buena gestión de la que el BNG siempre hace gala frente a los otros dos grandes partidos gallegos. En una situación normal, que Quintana se reuna con Jacinto Rey en el velero de este, no sería nada fuera de lo normal. Pero toda la cola mediática que arrastra la relación Rey-BNG es lo que le ha dado un mayor significado. El líder del BNG ha salido lo mejor que ha podido ante la noticia denunciando a los de Núñez Feijoo de estar haciendo la campaña más sucia de las realizadas en Galicia e invitando al candidato popular a que vea todas las fotos de su álbum personal. De todas formas, ante un tema así, la reacción difícilmente podrá contrarrestar el efecto provocado, sobre todo, a 48 horas de que acabe la campaña.

Por otro lado, ¿quién se imaginaba que iba a ser el ABC el periódico que marcara la agenda mediática de la campaña? Está siendo una campaña atípica, de perfil muy bajo durante las primeras semanas, y con vueltas de tuerca durante las tres últimas, las cuales, excepto el caso de corrupción del PP y la expulsión de Luis Carrera de las lista del PP en Orense, han ido en la misma dirección y haciendo que los populares ahora mismo se crean con opciones de llegar a la mayoría absoluta.

El debate también existe en el PSdG

Viernes, marzo 13th, 2009

Hace unos días publicaba en el post El comienzo de un nuevo error. En él, acababa hablando sobre la conveniencia o no de que PSdG y BNG repitan el pacto bipartito dentro de cuatro años.

El mismo debate se ha abierto entre las bases de los socialistas gallegos. En primero lugar hay que decir que mientras parecía que la gestora impulsada por José Blanco desde Madrid -con los Pachi Vázquez, Mar Barcón y Ricardo Varela- era la que se haría con el control del PSdG tras el congreso convocado para el 25 de Abril, ha surgido un manifiesto llamado Sumando Ideas al que ya se han adherido varios miembros importantes como Iván Puentes, Alcalde de Fene; Rafael García Guerrero, Alcalde de Noia; y José Manuel Lage, diputado autonómico; además de otros miembros de las juventudes socialistas.

La línea que sigue el primero grupo -si hacemos caso de la entrevista a Ricardo Varela ayer en La Voz de Galicia- es la de defender el pacto con el BNG, escudándose en que no es el PSdG el que ha perdido fuerza (por la recuperación del escaño 25 en Ourense) y que el gran error no estuvo en el pacto en sí, sino en la percepción social de los gallegos -lo que viene a decir “no comunicamos mal, lo que pasa es que no nos entendieron”-. Esta interpretación basa su futuro en una posible remontanda en 2013 (si no se adelantan las elecciones) , ya que la diferencia es de tan sólo un escaño.

Por su parte, la línea del manifiesto Sumando Ideas es la de llevar a cabo en el próximo congreso una “profunda reflexión”, convertir al PSdG en un “partido maioritario” consolidando y aumentando el apoyo recibido. Más adelante, cuando entra en contenidos más ideológicos, hablan de eliminar las imposiciones lingüísticas, casi clavando el discurso de Feijoo: “Un País sen divisións entre iguais nin imposicións e onde a nosa cultura sexa unha importante oportunidade de proxección exterior”. Este grupo se aleja de la gestión de los últimos cuatro años y busca una línea más ambiciosa para los socialistas gallegos.

En definitiva, el debate está abierto. A ver quien consigue ganar la batalla del 25 de Abril, ¿la línea continuista o la línea de la renovación? Queda todo un mes de movimientos internos y posicionamientos públicos que seguro darán que comentar. Por cierto, ¿qué pasa con Mendez Romeu? Son las 00.03 del Viernes 13 de Marzo y todavía no ha firmado el manifiesto.

El non foi Anxo Quintana

Viernes, marzo 13th, 2009

Anxo Quintana presentó su dimisión como portavoz nacional del BNG al igual que toda la ejecutiva del BNG. Tras el resultado del 1-M y los posteriores movimientos desde dentro -Beiras- estaba claro cual sería el final del camino.


Lo que no estaba tan claro es si los tiempos de la dimisión iban a ser los que han sido y si, visto lo visto, lo ocurrido ha sido lo más positivo para la formación nacionalista. Quizá para despejar el camino de la sucesión, lo mejor que podía haber hecho Quintana era anunciar que no intentaría continuar al frente del Bloque después del 10 de mayo, sin plantear una salida tan violenta como la dimisión en bloque -nunca mejor dicho-. Aún así, el todavía portavoz nacional del BNG se ve muy afectado por la derrota; las presiones y tensiones que debían estar llegando desde dentro seguro le han hecho tomar esta decisión.

El artículo de Xosé Luis Barreiro publicado hoy en La Voz de Galicia me parece muy acertado. Alabando la vía emprendida por Anxo Quintana, la que buscaba un BNG moderno, necesario para una Galicia a la que le conviene una estructura tripartita -la misma línea que nos explicó en su día en el máster de Marketing Político-. A pesar de que Quintana se ha dejado por el camino el 30% de los votos con los que los nacionalistas contaban cuando el se puso al frente, la línea estaba marcada, y otro gallo hubiera cantado para ellos de haber repetido en la Xunta.

Ahora, no deja de existir la posibilidad de se produzca una involución entre los nacionalistas. Quizá Beiras no dejaba de tener parte de razón en sus críticas de hace dos semanas, pero debemos ser conscientes de que el gran ascenso del BNG (segunda fuerza política en Galicia y 3 escaños en Madrid) se produjo con un partido socialista en uno de los peores momentos de su historia. Por esto , quienes ahora mismo tienen la tentación de volver a las formas de aquella época, no deberían de engañarse, porque probablemente sería “engordar para morir”.

Creo que la mejor apuesta del BNG sería refundarse. Convertirse de una vez por todas en partido, seguir moderando el discurso y no querer hacer el país a su semejanza sino viceversa (también lo dijo Touriño el domingo en La Voz). Es el momento de que surja un candidato que aporte aire fresco, joven, moderado y, sobre todo, con ganas de hacer las cosas bien, que piense a largo plazo y se marque una estrategia. El BNG comenzó a profesionalizar su política durante esta legislatura; no debería abandonar ese camino, mal que les pese a aquellos que hacen las cosas de una forma “porque siempre se hicieron así”.

Acabo hablando del título de este post. El non foi Anxo Quintana*. Ya lo dije otra veces aquí. El de Allariz no fue el mismo en campaña que durante la legislatura. Se crispó, abandonó su imagen moderada y tranquila para pegar broncas a diestro y siniestro cada día de campaña. Supongo que todo lo que sacaron sobre su vida íntima le afectó; su equipo más que ayudarle y ofrecerle una salida a los problemas, quiso protegerlo demasiado, y poco a poco fue cerrando su discurso y dirigiéndolo a una base que no llegó para salvar el bipartito. Aún así, no puede aceptar que la caída del gobierno de coalición se haya producido por el escaño que perdido por los nacionalistas. Como ya dije otras veces aquí, ese es el discurso fácil.

En fin, ya nunca sabremos que hubiese pasado si él hubiese sido Anxo Quintana.

*Eu son Anxo Quintana es un vídeo que que el BNG utilizó durante la precampaña de las pasadas elecciones autonómicas. Es una parodia de la película Espartaco en la que Quintana aparece como la rebelión contra el imperio.

El comienzo de un nuevo error

Domingo, marzo 8th, 2009

Como no podía ser de otra forma, durante esta semana se han ido sucediendo diferentes análisis sobre los resultados electorales del pasado domingo. Es ahora, en las visiones que extraigan los partidos políticos, donde se comienza a cocinar el futuro escenario. Si aciertan en el diagnóstico, la travesía por el desierto será más breve; si es erróneo, posiblemente lo paguen más caro de lo que el pasado domingo lo hicieron. Creo que hay dos líneas no del todo acertadas en este análisis, que están teniendo bastante repercusión mediática:

  • aquellos pertenecientes a ámbitos periodísitcos o ideológicos cercanos al Partido Popular, que dicen que el bipartito no supo leer lo que pedía la sociedad gallega y que hubo una gran división dentro del gobierno de la Xunta -acompañado de un “ya lo decíamos nosotros”-. Además, se le suele quitar importancia a los ataques mediáticos recibidos por PSdG y BNG, y utilizan el concurso eólico como punta de lanza contra la gestión del bipartito (un tema apenas conocido por la mayor parte de la población gallega).
  • por otro lado, los que ya se han tirado al monte diciendo que vuelven los lobos, antes de pensar en qué ocurrió y por qué, a la vez que ni siquiera se plantean que el enemigo se mueve y que todavía Feijoo no ha entrado por la puerta del despacho mientras aprovechan cualquier movimiento del popular para insistir en que tienen razón y que Galicia pasa a la “involución”. En este grupo, la mayoría achaca la derrota del bipartito a la manipulación del Audi de Touriño y la foto de Quintana y Jacinto Rey -”El aquelarre marinero fue en 2005, pero la foto se vendió ahora como pescado fresco”, Manuel Rivas dixit-. Desde este ala, se está hablando ya de que es necesaria una nueva alternativa para quitar al futuro gobierno del PP y se defiende que en Galicia existe una mayoría social de izquierdas. Desde mi punto de vista, a pesar de que se declara que los resultados son incuestionables, llevan cuestionándose desde el primer minuto. Se insiste, por supuesto, en la suma BNG-PSdG para reconquistar la Xunta.

Ambos análisis acaban mirándose el ombligo, utilizando factores preestablecidos que no abarcan toda la realidad. A continuación, paso a describir varias cuestiones que los contradicen, amplían y profundizan.

Cuando en 2005, el Partido Popular de Fraga se queda a un escaño de la mayoría absoluta se consideró incuestionable el pacto PSOE y BNG. Era incuestionable por varios factores: el desgaste del gobierno del PP, la pérdida de apoyos electorales…, y la necesidad de un cambio que socialistas y nacionalistas vendieron durante toda la campaña y que, en caso de no llevar a cabo con un pacto, gran parte de la opinión pública gallega -y española- no hubiera entendido. Además, todo esto se enmarcaba dentro de la política de alianzas de Zapatero.

En el todavía vigente gobierno de la Xunta formado en agosto de 2005, hay nueve miembros socialistas (Presidente más ocho conselleiros) y cinco miembros del BNG (Vicepresidente más cuatro conselleiros). Si recapacitamos sobre la repercusión mediática de ambas partes del gobierno, nos encontraremos con que Touriño absorvió toda la imagen de la parte socialista, mientras que por parte del BNG, cada miembro tenía su gestión muy personalizada. Esto se hacía muy evidente si mirábamos las encuestas: los cuatro conselleiros del BNG se situaban entre los 7 más conocidos y, dos de ellos, Fernando Blanco y Suárez Canal, eran los únicos que aprobaban. Pero, además de esto, hay que algo que va todavía más allá. Uno de los grandes errores de los socialistas durante toda la legislatura ha sido desentenderse de las áreas de gestión del BNG. El Presidente apenas acompañó a los conselleiros nacionalistas, no intentó adueñarse de su gestión -algo a lo que, por cuestiones protocolarias, el BNG no podría haberse negado- y absorver toda esa parte mediática. Conclusión: Touriño no quiso ser Presidente de la Xunta para las áreas de gobierno del BNG o, lo que es lo mismo, realmente había dos gobiernos en uno -al menos comunicativamente hablando-.

Vayamos a la campaña y a las publicaciones de las noticias del Audi, la foto de Quintana y Jacinto Rey y la para nada menos importante excursión de los pensionistas a Portugal,que acabaron en un mitin de Quintana en Oia. Evidentemente, como ya he dicho alguna vez aquí, estaban totalmente programadas. Y sí, toda la razón cuando se argumenta que están sacadas de contexto y hasta existe manipulación. Pero, ¿por qué resultaron creíbles? ¿Por qué el bipartito no estaba inmunizado contra este tipo de ataques? ¿Por qué no hubo ninguna respuesta efectiva por ninguna de las dos partes? Resultaron creíbles porque no se había trabajado la imagen de limpieza y regeneración durante toda la legislatura. No hubo respuesta porque ni la campaña del BNG ni la del PSdG habían preparado ningún escenario de este tipo, no tenían un plan B, una campaña negativa. Dos partidos en el gobierno no pueden pecar de inocencia o de falta de previsión en una campaña electoral. Así, durante los últimos días, mientras la llama de Touriño se iba apagando, Quintana se encerraba más y más con mensajes dirigidos a una base que pensó salvaría los 13 escaños, se fue crispando más y la cosa acabó como acabó.

Si escuchamos un poco a la gente de la calle y, tras esto,miramos las encuestas, podemos sacar la conclusión de que la gente al final no entendía muy bien o no le gustaba eso de dos partidos en el gobierno con una agenda propia cada uno.

Vuelvo al principio. Este gobierno comunicó muy mal, PSdG y BNG se repartieron la gestión pero se olvidaron de aquello de crear un programa de gobierno conjunto. La legislatura fue de cambio pero se repitieron vicios (véase TVG) de la época Fraga. Lo que es seguro es que los ataques mediáticos le dieron la puntilla electoral y que si las elecciones hubiesen sido en octubre, posiblemente estaríamos hablando de otro resultado.

Por otro lado, ¿realmente la izquierda gallega -nacionalista o no- tiene que plantarse ya como alternativa a Feijoo? ¿Van a intentar relacionar al nuevo gobierno del PP con eso de “vuelven los de siempre”? ¿Será creíble para la opinión pública gallega? Ni ahora ni dentro de cuatro años será rentable el mensaje “hay que echarlos como sea”, ni un pacto PSdG-BNG será atractivo para los gallegos. Llega el momento de la reflexión para ambos partidos. Quizá sería rentable para Galicia que por una vez hubiese un gobierno en minoría. Por ahora, habrá que esperar cuatro años, sin olvidar que, a poco que Nuñez Feijoo sepa moverse y consiga conectar con la sociedad gallega, la alternancia deberá articularse a ocho años vista.

Señores, afinen, porque aquí está el comienzo de un nuevo error…,o acierto.

Ha sido un placer

Miércoles, marzo 4th, 2009

Van ya varios días escribiendo en este nuevo blog. De momento, todo ha girado alrededor de las elecciones gallegas, del antes y del después. Creo que hoy es un buen día para recordar a las personas con las que hemos trabajado durante esta campaña -ahora que ya conocen la existencia de esta página-. Como pone en la presentación de la derecha, las elecciones del pasado domingo aquí en Galicia, han sido mi primera oportunidad para participar como consultor de comunicación en una campaña electoral.

Tras la reunión que hemos tenido hoy, no puedo dejar de dar las gracias a quien confió en nosotros -estoy seguro de que nos volveremos a encontrar en estos caminos que siempre se entrecruzan- y al resto del equipo por el gran trato que nos han dado, la continua disponibilidad y la receptividad a la hora de recibir nuestras directrices. Verdaderamente, ha sido un placer, además de pasar muchos momentos agradables, algunos por divertidos y otros por la intensidad.

Muchas gracias. Seguimos en contacto.

Tan sólida como sorprendente

Lunes, marzo 2nd, 2009

Así ha sido la mayoría absoluta del Partido Popular en Galicia. Sólida, porque desde que se había escrutado el 10% de los votos en toda la comunidad, el PP se plantó en el diputado 39 y no se bajó de ahí. En ningún momento durante el resto del recuento de votos se cayó algún escaño, lo que quiere decir que llegaron los votos sobradamente. Sorprendente, porque, aunque yo venía insistiendo durante toda la semana que había partido, en ningún momento me esperaba que pudiera llegar una victoria tan clara de Feijoo.
Hay dos factores determinantes por los que se llegó a un final tan impredecible y que ninguna encuesta (salvo la de Ipsos a pie de urna) fue capaz de prever.

Por un lado, que era muy difícil de determinar el efecto de todo lo que sucedió durante los últimos tres días de campaña. Mientras todos esperaban a ver cuanto desmovilizaban los ataque mediáticos del ABC y La Voz de Galicia, los gallegos estaban pensando en votar al PP como castigo al bipartito.

Es aquí donde aparece el segundo factor, la movilización. Cuando al principio de la jornada la participación estaba 3 puntos por abajo la victoria de los populares parecía más cerca. El aumento de la participación a mediodía parecía la salvación definitiva de PSOE y BNG pero, ¡oh, sopresa!,al final vota el 70% del censo, y nos encontramos con este resultado. Esta es una nueva ruptura del mito de que una mayor abstención beneficia al PP y más movilización al PSOE. Al final todo depende de quien y por qué se moviliza. Mientras BNG y PSOE acabaron pidiendo el voto “para que non volvan”, el PP pedía la suma de votantes para traer el cambio y la regeneración -mensaje que se hizo más creíble durante la última semana de campaña- a la vez que Feijoo dejaba suelto a Baltar pegando a diestro y siniestro.
Algo que también nos lleva a esa máxima de que en las campañas el trabajo sucio no es para el número uno. Algo que en el BNG no han entendido y, pudiendo sacar a Aymerich a darel mensaje más agresivo y de confrontación, ha sido Anxo Quintana el que poco a poco ha ido crispándose conforme llegaba el final de la campaña.

Vayamos a las estrategias de campaña de los partidos y como han ido cambiando los tiempos durante la misma. Primero, PSOE y BNG no sabían si jugar a quitarse escaños o a revalidar su suma para continuar formando gobierno. No se han mantenido firmes, han ido cambiando sus mensajes y, además, los candidatos se han ido apagando.

En concreto, la campaña del Partido Socialista, con un Touriño, O Presidente, para un candidato sin mucho carisma y que no transmitía liderazgo a la opinión pública, era buscar reforzar una parte de su imagen que era difícilmente reforzable. Además, durante esta última semana en la que el candidato socialista salía siempre con ropa en tonos grises y cada vez más apagado, transmitían cada vez más derrota (sólo hay que ver la foto del discurso postelectoral del socialista, en el que el fondo de atrás era de un color azul grisáceo…¿dónde quedó el rojo PSOE?).

Por su parte, el BNG empezó muy bien, siguió regular y acabó enzarzado en la agenda mediática que iba marcando el PP. Primero con los debates y después con los ataques a la imagen de Quintana. Como decía antes, el todavía Vicepresidente de la Xunta, fue crispándose cada vez más, y respondió a los ataques apelando a un victimismo que para nada les fue rentable.

Por último, Feijoo se compró su dosis de liderazgo el día que cesó a Carrera. A partir de ahí tanto él como las expectativas de victoria del PP no dejaron de crecer. La campaña supo totalmente a que jugaba y con quien se lo jugaba. Aunque no ha subido ni en Lugo ni en Ourense, hay que recordar que son las dos provincias donde realmente los populares tienen mayoría absoluta y esa batalla se la ganaron al BNG. De ahí, la campaña de ataque a los nacionalistas. Después, la debacle del bipartito en las ciudades (A Coruña, Vigo y Santiago sobre todo) han puesto a Feijoo en los 39 escaños.

Hay muchas cosas por comentar y lo iré haciendo aquí, pero no quiero concluir hoy sin hacer un breve comentario sobre cada uno de los nombres propios de la campaña:

Núñez Feijoo: sin duda fue el mejor candidato, por imagen y mensaje, acompañado de una estrategia de campaña que marcó una agenda que le fue fortaleciendo.

Touriño: primero perdió la batalla con Zapatero y Blanco y despues perdió la Xunta. Su fracaso es incuestionable.

Quintana: mal elegido el perfil que tenía que mostrar durante la campaña. El BNG empezó muy bien. Ahora su futuro y el del partido tienen un destino incierto.

Rajoy: su primera victoria electoral, ¿llega a tiempo?.

José Blanco: su primera batalla perdida…y en casa. Apostó fuerte durante las dos semanas de campaña, acabó mandando mucho en ella y el resultado no ha sido el esperado.

Baltar: clave en la victoria del PP; triste para Galicia que su papel fuera tan importante.

Galicia ha votado cambio. El PP ha conseguido una victoria incontestable. PSdG y BNG han cosechado una derrota que les deja sin un camino claro camino. El próximo paso para Touriño y Quintana es evidente; el futuro de ambos partidos, incierto.

El discurso de Feijoo

Lunes, marzo 2nd, 2009

Esperó Alberto Núñez Feijoo para dar su discurso de la victoria; dicen que el de Os Peares no sonrió hasta que el escrutinio no estaba en el 82%. Eran casi las once de la noche de ayer domingo cuando el próximo presidente de la Xunta de Galicia compareció antes los medios de comunicación tras la victoria en las urnas.

La verdad es que a pesar de los 39 escaños no fue el protagonista de la noche. La sorpresa de la derrota hizo que las cámaras se centraran más en la reacción de Touriño. Es por eso que pocos comentarios hubo hoy sobre el discurso “obámico” que dio el presidente del PPdG. Y es que Feijoo venía repitiendo durante la campaña que formaría un gobierno de independientes, y en ese compromiso incidió anoche. Habló también de austeridad, de la necesidad de afrontar este momento desde la unidad y la responsabilidad; de comenzar el trabajo desde “hoy mismo” gobernando para todos con el objetivo de marcar un rumbo que aleje a Galicia de la crisis. Si cambiamos el “chegou o momento” con el que cerró el discurso por el “Yes, we can” del presidente de EEUU, tenemos el esquema del histórico speech del cuatro de noviembre.

Hace unos días Pau Canaleta hablaba en su blog sobre el principal error de Zapatero en la nueva legislatura. Canaleta decía que ese error es no haber sabido leer los signos de los tiempos; que mientras los Sarkozy, Merkel o el mismo Obama incorporan a miembros de otros partidos y a independientes a sus equipos de gobierno, el presidente español tiene un consejo de ministros monocolor.

Parece que ahora Feijoo va a optar por la línea “lejana a la confrontación y cercana al consenso”. Para eso habrá que esperar hasta que vayan saliendo los nombres de los futuros conselleiros,pero si realmente lo hace así, si comienza por huir de la política conservadora y clientelar de otras épocas y realmente se propone regenerar la administración pública gallega, podrá apagar los ánimos de muchos que hoy decían “estou pensando en emigrar”. Será vital, como siempre, la perfecta programación de esos primeros 100 días de gobierno.

Todo esto lo iremos descubriendo y comentando durante el próximo mes y medio.