Peor que la crisis es la involución

Viernes, marzo 4th, 2011

Me gustaría compartir tres noticias y una vivencia.

1. Un estudio sitúa la economía sumergida en el 17% del PIB Si pincháis sobre el link, se amplía la información y veréis que el estudio de los profesores de la Universidad Juan Carlos I María Arrazola, José de Hevia, Ignacio Mauleón y Raúl Sánchez, publicado por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), concluye que España está perdiendo alrededor de 30.000 millones de euros anuales en recaudación fiscal.

2. Dos alumnas se quedan sin el título de ESO por el rechazo a Ciudadanía

3. El hostelero de Marbella acatará la ley antitabaco por “imperativo legal”

4. Una vivencia. Hace unas semanas, un domingo a las 13.00h, estaba en un bar cuando, de repente, un conductor que iba a una velocidad excesiva por una carretera comarcal, perdió el control del coche y se llevó por delante una marquesina de autobús. Si no llega a ser por esa marquesina, se hubiese llevado por delante a un padre que estaba bajando a su bebé del coche. El conductor salía del coche muriéndose de risa, borracho como una cuba y sin ningún tipo de consciencia de lo que había hecho. Cuando algunas personas le dijimos al dueño del bar que llamara a la policía, el respondió que ni de broma… Supuestamente lo conocían y no querían denunciarlo. Lo más denigrante fue ver que, después de no querer denunciarlo, lo dejaron marchar en el mismo coche ignorando todo el peligro de atropello, de causar nuevos accidentes o incluso de atropellar a cualquier peatón. Lógicamente, alguien llamó a la Guardia Civil y poco tiempo después detuvieron al conductor.

Lo que tienen en común estos cuatro relatos es que son delitos (del latín, delinquere, que significa abandonar, apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley) y en los cuatro hay ciudadanos permisivos que ocultan e incluso enaltecen a las personas que cometen este tipo de faltas. Soy consciente de que son conductas sociales bastante interiorizadas y que cambiarlas no es sencillo pero para ello está la comunicación política y la posibilidad de hacer campañas que sensibilicen a la población.

¿Sabe la opinión pública española que la mitad de los 30.000 millones de euros en fraude fiscal es la cantidad que ha tenido que recortar el Gobierno de España con las medidas adoptadas el mes de mayo del año pasado?. La subida del IVA, por ejemplo. Consecuencias que pagamos todos y que muchos ríen.

En los casos de las dos niñas que tendrán que repetir Educación para la ciudadanía o del hostelero de Marbella, es indigno de una sociedad que acaben teniendo el apoyo de determinados círculos de opinión que los justifican e incluso defiende cuando lo que están haciendo es hacer caso omiso de la ley.

Quizá el término involución en el título sea excesivo, pero creo que justifica su uso el camino por el que vamos, el del “todo vale aunque sea fuera de la legalidad”. Como decía un buen amigo:

Algunos han entrado en el siglo XXI pero el siglo XXI no ha entrado en ellos.

Contra la línea de flotación

Sábado, abril 25th, 2009

Después de casi un mes sin escribir, debido a mi viaje a México por un lado, y a la necesidad de retomar el contacto con la actualidad por otro, vuelvo a la carga. No es una hora habitual a la que escribir las tres de la mañana, pero antes de dormir he mirado las webs de los principales periódicos y me he encontrado con la portada que en muy pocas horas sacará El Mundo a la calle:

http://estaticos.elmundo.es/documentos/2009/04/25/portada.pdf

Como era de esperar, el tema de la primera del diario de Pedro J. son los más de cuatro millones de parados que, oficialmente, tiene desde ayer nuestro país. Era evidente que este medio no iba a dejar pasar la gran oportunidad que se le presenta de mandar un proyectil contra la línea de flotación del ya de por sí maltrecho -a pesar de estar recién renovado- gobierno Zapatero.

Aún así, por miedo a quedarse cortos, la portada sólo presenta este tema acompañado de una minúscula introducción a la crisis sanitaria de México por la gripe porcina. Así pues, titular principal a dos columnas “Los 4.010.700 parados dejan al Gobierno sin respuesta”. Además, Zapatero se lleva un montaje con cientos de fotos de carnet de personas sin empleo, a las que se superpone la imagen del Presidente del Gobierno acompañada de un texto en la parte inferior en el que se puede leer “El paro retrata a Zapatero”. Para dar la puntilla final, en la frase del diaria que el periódico de Unidad Editorial destaca cada día en su parte superior dice:

“Suelo dormir bastante bien… Si algo me quita el sueño son las personas que pierden un empleo”. (José Luis Rodríguez Zapatero). -Frase que el Presidente respondió a una participante del programa Tengo una pregunta para usted el pasado mes de Febrero-.
A todo esto, podemos sumar un artículo de Pedro G. Cuartango durante el día de hoy en internet, en el que ya pide la dimisión de la Vicepresidenta segunda, Elena Salgado, acusándola de no dar en el día de hoy ninguna respuesta contra la crisis, y estar esperando a que sea “la recuperación de la economía internacional la que nos arrastre hacia la salida”.

Así que, conclusión número uno -no hay que ser ningún lumbrera- El Mundo sale mañana al ataque a por Zapatero. Pero, ¿cuál es el gran problema del Gobierno en todo esto? Obviamente, la gran pérdida de credibilidad y confianza hacia él de la opinión pública; pero, ¿por qué se ha producido?

No son sólo la situacion y los datos económicos. Desde mi punto de vista, uno de los fallos en comunicación que ha demostrado el gobierno durante meses, ya desde antes de las elecciones, en la cuestión económica, es haber jugado a ser adivinos, a ser los expertos -no olvidemos a los premios Nobel que vinieron a ayudar en la campaña- que pretendían decir lo que iba a ocurrir, en vez de dar confianza, acción y resultados.

Si en el debate de investidura dices que el desempleo nunca superará el 11% y un año después lo tienes en un 17%, no es que te equivoques en un punto, has errado un 55% previsión -imagínense que el director del CIS se equivoca en tal cifra en una encuesta, o que un piloto erra en el aterrizaje en ese nivel-. Si dices que no llegarás a los cuatro millones de parados, y al final te plantas en esa cifra, estás incurriendo en el mismo error. Pero ya es el colmo, cuando ese mismo día en el que llegas a los cuatro millones, la Vicepresidenta segunda y ministra de Economía se apura a decir que ni de broma llegaremos a los cinco millones. Que hace entonces la opinión pública, pues utilizando el método de ensayo-error… la gran mayoría pensará que no pasamos de diciembre sin llegar al cinco.

El mensaje basado en las cifras, principalmente, en un momento como el que atravesamos, es un desacierto monumental que el Gobierno va a pagar estos días. ¿Por qué no optar por la realidad? Quizá no basta sólo con eso de “es una crisis internacional culpa de los capitalistas más feroces que están todos arrejuntaditos en la derecha” o “vamos a esperar a ver que ocurre con las medidas tomadas y después ya veremos”. ¿Y el mensaje de la reforma estructural? Dónde está el mensaje realista de “señores, si somos el país que más desempleo genera en la Unión, si tenemos al 20% de los parados de la Unión, no es por casualidad… Hemos hecho mal las cosas desde hace ya unos años, y ahora nos toca llevar a cabo políticas impopulares, pero necesarias para cambiar las cosas”.

El escollo ahora es que, probablemente, este Presidente, a pesar de su renovación en el equipo, no podrá hacer que la gente tenga ilusión, confíe en él y apriete los dientes para salir de esta situación. Pero, ¿hay alternativa? Si la hay, no está en la primera de El Mundo.