El comienzo de un nuevo error

Domingo, marzo 8th, 2009

Como no podía ser de otra forma, durante esta semana se han ido sucediendo diferentes análisis sobre los resultados electorales del pasado domingo. Es ahora, en las visiones que extraigan los partidos políticos, donde se comienza a cocinar el futuro escenario. Si aciertan en el diagnóstico, la travesía por el desierto será más breve; si es erróneo, posiblemente lo paguen más caro de lo que el pasado domingo lo hicieron. Creo que hay dos líneas no del todo acertadas en este análisis, que están teniendo bastante repercusión mediática:

  • aquellos pertenecientes a ámbitos periodísitcos o ideológicos cercanos al Partido Popular, que dicen que el bipartito no supo leer lo que pedía la sociedad gallega y que hubo una gran división dentro del gobierno de la Xunta -acompañado de un “ya lo decíamos nosotros”-. Además, se le suele quitar importancia a los ataques mediáticos recibidos por PSdG y BNG, y utilizan el concurso eólico como punta de lanza contra la gestión del bipartito (un tema apenas conocido por la mayor parte de la población gallega).
  • por otro lado, los que ya se han tirado al monte diciendo que vuelven los lobos, antes de pensar en qué ocurrió y por qué, a la vez que ni siquiera se plantean que el enemigo se mueve y que todavía Feijoo no ha entrado por la puerta del despacho mientras aprovechan cualquier movimiento del popular para insistir en que tienen razón y que Galicia pasa a la “involución”. En este grupo, la mayoría achaca la derrota del bipartito a la manipulación del Audi de Touriño y la foto de Quintana y Jacinto Rey -”El aquelarre marinero fue en 2005, pero la foto se vendió ahora como pescado fresco”, Manuel Rivas dixit-. Desde este ala, se está hablando ya de que es necesaria una nueva alternativa para quitar al futuro gobierno del PP y se defiende que en Galicia existe una mayoría social de izquierdas. Desde mi punto de vista, a pesar de que se declara que los resultados son incuestionables, llevan cuestionándose desde el primer minuto. Se insiste, por supuesto, en la suma BNG-PSdG para reconquistar la Xunta.

Ambos análisis acaban mirándose el ombligo, utilizando factores preestablecidos que no abarcan toda la realidad. A continuación, paso a describir varias cuestiones que los contradicen, amplían y profundizan.

Cuando en 2005, el Partido Popular de Fraga se queda a un escaño de la mayoría absoluta se consideró incuestionable el pacto PSOE y BNG. Era incuestionable por varios factores: el desgaste del gobierno del PP, la pérdida de apoyos electorales…, y la necesidad de un cambio que socialistas y nacionalistas vendieron durante toda la campaña y que, en caso de no llevar a cabo con un pacto, gran parte de la opinión pública gallega -y española- no hubiera entendido. Además, todo esto se enmarcaba dentro de la política de alianzas de Zapatero.

En el todavía vigente gobierno de la Xunta formado en agosto de 2005, hay nueve miembros socialistas (Presidente más ocho conselleiros) y cinco miembros del BNG (Vicepresidente más cuatro conselleiros). Si recapacitamos sobre la repercusión mediática de ambas partes del gobierno, nos encontraremos con que Touriño absorvió toda la imagen de la parte socialista, mientras que por parte del BNG, cada miembro tenía su gestión muy personalizada. Esto se hacía muy evidente si mirábamos las encuestas: los cuatro conselleiros del BNG se situaban entre los 7 más conocidos y, dos de ellos, Fernando Blanco y Suárez Canal, eran los únicos que aprobaban. Pero, además de esto, hay que algo que va todavía más allá. Uno de los grandes errores de los socialistas durante toda la legislatura ha sido desentenderse de las áreas de gestión del BNG. El Presidente apenas acompañó a los conselleiros nacionalistas, no intentó adueñarse de su gestión -algo a lo que, por cuestiones protocolarias, el BNG no podría haberse negado- y absorver toda esa parte mediática. Conclusión: Touriño no quiso ser Presidente de la Xunta para las áreas de gobierno del BNG o, lo que es lo mismo, realmente había dos gobiernos en uno -al menos comunicativamente hablando-.

Vayamos a la campaña y a las publicaciones de las noticias del Audi, la foto de Quintana y Jacinto Rey y la para nada menos importante excursión de los pensionistas a Portugal,que acabaron en un mitin de Quintana en Oia. Evidentemente, como ya he dicho alguna vez aquí, estaban totalmente programadas. Y sí, toda la razón cuando se argumenta que están sacadas de contexto y hasta existe manipulación. Pero, ¿por qué resultaron creíbles? ¿Por qué el bipartito no estaba inmunizado contra este tipo de ataques? ¿Por qué no hubo ninguna respuesta efectiva por ninguna de las dos partes? Resultaron creíbles porque no se había trabajado la imagen de limpieza y regeneración durante toda la legislatura. No hubo respuesta porque ni la campaña del BNG ni la del PSdG habían preparado ningún escenario de este tipo, no tenían un plan B, una campaña negativa. Dos partidos en el gobierno no pueden pecar de inocencia o de falta de previsión en una campaña electoral. Así, durante los últimos días, mientras la llama de Touriño se iba apagando, Quintana se encerraba más y más con mensajes dirigidos a una base que pensó salvaría los 13 escaños, se fue crispando más y la cosa acabó como acabó.

Si escuchamos un poco a la gente de la calle y, tras esto,miramos las encuestas, podemos sacar la conclusión de que la gente al final no entendía muy bien o no le gustaba eso de dos partidos en el gobierno con una agenda propia cada uno.

Vuelvo al principio. Este gobierno comunicó muy mal, PSdG y BNG se repartieron la gestión pero se olvidaron de aquello de crear un programa de gobierno conjunto. La legislatura fue de cambio pero se repitieron vicios (véase TVG) de la época Fraga. Lo que es seguro es que los ataques mediáticos le dieron la puntilla electoral y que si las elecciones hubiesen sido en octubre, posiblemente estaríamos hablando de otro resultado.

Por otro lado, ¿realmente la izquierda gallega -nacionalista o no- tiene que plantarse ya como alternativa a Feijoo? ¿Van a intentar relacionar al nuevo gobierno del PP con eso de “vuelven los de siempre”? ¿Será creíble para la opinión pública gallega? Ni ahora ni dentro de cuatro años será rentable el mensaje “hay que echarlos como sea”, ni un pacto PSdG-BNG será atractivo para los gallegos. Llega el momento de la reflexión para ambos partidos. Quizá sería rentable para Galicia que por una vez hubiese un gobierno en minoría. Por ahora, habrá que esperar cuatro años, sin olvidar que, a poco que Nuñez Feijoo sepa moverse y consiga conectar con la sociedad gallega, la alternancia deberá articularse a ocho años vista.

Señores, afinen, porque aquí está el comienzo de un nuevo error…,o acierto.

24 horas de campaña, 72 horas para el final

Jueves, febrero 26th, 2009

Se acaba la campaña. Mañana a estas horas Zapatero y Touriño estarán llamando a todos los gallegos para que vayan a votar el domingo e impedir que vuelva el PP y la Galicia de Fraga; Rajoy y Feijoo pedirán el voto para que no continúe la Xunta del bipartito del derroche y el amiguismo; y Quintana -ay, Quintana- apelará por última vez en esta campaña a los nacionalistas y a los no nacionalistas, para que voten por un resultado histórico del BNG y continuar el camino del cambio y la transformación “do País”.

Después de que nos pasaramos semanas pidiendo más movimiento a la campaña electoral, quejándonos de que estaba en un perfil demasiado bajo y que no se movía nada, desde hace una semana cogió velocidad con el supuesto secuestro de mayores para un mitin del BNG en Oia, siguió con toda la publicación de encuestas que no descartaban la mayoría absoluta para Feijoo, y entre ayer y hoy la aparición de filtraciones ha continuado con la foto de Quintana y Jacinto Rey y la denuncia de una obra que está realizando Francisco Vázquez (conselleiro de Medio Ambiente y número uno del PSdG por Ourense) en su pueblo.

Estaba claro que el PP iba a ir a morder durante esta última semana de campaña porque se juega mucho tanto a nivel autonómico como nacional, pero no imaginaba que tendrían guardada una foto del líder del BNG -la cual finalmente parece ser de 2005- para sacarla justo en este momento. Fuera de que muchos vean esto como algo más o menos sucio, hay que reconocer el acierto estratégico de los populares. Saben que se están jugando los dos escaños definitivos en Lugo y Orense, y que ambos los están peleando con el BNG. Además, como decía ayer, golpea en uno de los puntos fuertes de los nacionalistas que. con poco bagaje de gobierno autonómico, siempre podían presumir de transparencia, defensa de los intereses generales (de Galicia) y de no deber favores a nadie. No puedo pasar sin decir que los estrategas de Feijoo han dado de lleno en el objetivo.
A ver si mañana vuelve a haber sorpresa de campaña en la prensa o, por el contrario, acaba como empezaba este post.