Visitando la UNAM

Viernes, junio 19th, 2009

Con todo lo vivido en nuestra primera jornada, esta mañana nos hemos levantado temprano para poder ir a la UNAM y visitar la universidad que hace pocas semanas ha ganado el Premio Príncipe de Asturia de Comunicación y Humanidades. Allí hemos asistido al cierre del curso de Teoría del Comportamiento Político impartido por la profesora Patricia Torreblanca. En esta última sesión los alumnos tenían que hacer una presentación de cada uno de los partidos mexicanos, lo que ha sido una gran oportunidad para poder ver desde otras perspectivas en que momento se encuentran y, además, poder intercambiar opiniones tanto con Torreblanca como con unos alumnos, quienes  han cumplido sobradamente las expectativas generadas por los premios que recibe su Universidad.

Hemos tratado la rápida recuperación del PRI, que está en condiciones de volver a gobernar nueve años después de que se interrumpieran los 70 años consecutivos en el poder -la travesía del desierto a pesar de las divisiones internas, está siendo rápida y efectiva-. También hemos hablado de la estrategia de López Obrador para volver a ser candidato en 2012 y las posibilidades reales de poder ganar unas elecciones presidenciales. Para quienes no lo recuerden, López Obrador fue candidato por el PRD en el proceso electoral de 2006, cuando Felipe Calderón venció por una distancia menor al 1% de los votos. Tras ello, el del PRD intentó ganar el poder impugnando las elecciones, nombrándose presidente legítimo y creando un gobierno paralelo.En aquel momento, Obrador, ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal, se quedó el cargo público que le permitira tener una tribuna con la que acceder a los espacios mediáticos. Así que, con el objetivo de mantener su grado de conocimiento, sigue revindicando su victoria de hace tres años en las presidenciales -prometo dedicar un post a esta cuestión-.

Por último, uno de los últimos temas que pudimos debatir con los asistentes al curso, fue la inclusión de los indígenas en el sistema político mexicano. Lo primero que hay que diferenciar en esta cuestión es que los indígenas no son un colectivo, ya que cada una de estas comunidades (ochenta en todo el estado mexicano) tiene su lengua, tradición y cultura y no están dispuestos a ser tratados todos en el mismo paquete. En segundo lugar, por su representación sobre el total de la población de la República, no les permitiría tener una representación política ni poder conseguir sacar adelante medidas importantes para ellos. A lo que sí están dispuestos los indígenas es a que se les incluya en las cámaras de intereses económicos, para así, sí tener voz y voto a la hora de decidir sobre las cuestiones que más les afectan en la vida diaria.

Como podéis ver, han sido muchas y variadas las cuestiones que hemos podido tratar con los estudiantes y la profesora de la UNAM. Agradecerles desde aquí toda nuestra gratitud por el buen recibimiento que nos dieron y por habernos ayudado a entender un poquito mejor la política mexicana.

Para empezar: el IFE

Viernes, junio 19th, 2009

Continuando con nuestra contextualización del proceso electoral México-2009, acudimos el día 17 de junio al ciclo de mesas redondas Voto Razonado, organizadas por el Instituto Federal Electoral (IFE).

Este organismo, la máxima autoridad electoral, y que tras la reforma del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) en 2007, ha ganado en protagonismo y poder. Tiene entre sus atribuciones: vigilar la legalidad de la comunicación política electoral de los partidos (dedicando especial atención a campañas negras o negativas); regular a los medios de comunicación en materia electoral y administrar los tiempos del Estado; revisar las acciones de funcionarios públicos, de partidos y candidatos;  además de coordinarse con el resto de los organismos electorales.

Es posible que, como muestra el artículo publicado por la periodista Daniela Sánchez en la revista Entorno Político “Desafío del IFE: recuperar credibilidad”, publicado en el mes en curso, este paquete de atribuciones esté generando una sobrecarga imposible de cumplir  eficazmente por el Instituto en esta contienda.

Pero eso no es todo. Dentro de este contexto ha surgido otro problema, tema  toral de las mesas redondas:  Desde hace un par de semanas, un movimiento ciudadano espontáneo, movilizado a través de los  numerosos recursos de Internet, y al que se ha sumado buena parte de la intelectualidad de este país, está defendiendo la posibilidad de acudir a las urnas el próximo 5 de julio y anular el voto.

Este tipo de conducta deriva del sentimiento de desafección hacia la clase polítíca por una ciudadanía cada vez más apartada de la toma de decisiones y, por lo tanto,  con un claro déficit de representatividad, sumidos al abuso de partidos cada vez más poderosos, cada vez más herméticos, y cada vez más compinchados entre sí, recelosos de perder la parcela de poder que les ha tocado.

En definitiva, este movimiento anulista pretende crear un ambiente de crispación en torno a esta clase política. Realmente, y en términos de sistema electoral, no existe ninguna validez jurídica directa para este tipo de voto, pero creo que eso no es lo más importante. El objetivo principal es dar un toque de atención a la clase política y, que ella misma, vea la necesidad de una serie de cambios en la forma de hacer política en este país.

Los expositores declararon que en una encuesta realizada a raíz del auge de este movimiento, los resultados indicaron que el 5% de los encuestados estaban decididos a anular su voto; mientras que un 10% se encontraba aún indeciso entre algúna opción partidista o anular su sufragio.

De esta manera, estamos asistiendo a un fenómeno de consecuencias desconocidas, y que seguirá dando de que hablar incluso después del 5 de julio.