Sábado, marzo 19th, 2011
Cierro con este tercer post los comentarios del librio Reivindicación de la política de Javier Solana y Lluís Bassets.
A continuación, reproduzco una parte de la conversación (páginas 49/50) en la que Solana menciona a Clinton por su capacidad para comunicar y Bassets lo contrapone con la capacidad de Obama para organizar y dirigir. Orden contra espontaneidad. Sería complicado encontrar la fórmula perfecta para combinar ambas, si bien es cierto que la mayor presencia de uno de estos elementos va en detrimento del otro. Quizá entre estos dos valores, hay uno del que hace un mejor uso el Presidente Obama: la adaptabilidad. Esta es una característica imprescindible para cualquier político hoy en día.

Bill Clinton y Barack Obama charlando. Fuente: Pete Souza
Os dejo con el fragmento del libro:
[Página 49]
Javier Solana (JS): Los meros administradores suelen fracasar. Clinton, por ejemplo, era un político de los pies a la cabeza; tenían visión, una capacidad de comunicación extraordinaria y una pasión política que le permitía contarte en dos minutos lo que estaba pasando tanto en Nebraska como en los grandes escenarios internacionales.
Lluís Bassets (LB): Usted es clintoniano, pero Obama todavía le ha superado en capacidad comunicativa y en capacidad de crear relato, así como en utilizar las tecnologías.
JS: Sí, pero es más intelectual, quizá más frío. Yo fui y soy clintoniano, sí. Y me convenció desde el primer mandato. Quizá haya un elemento generacional y el hecho de que a Obama le he tratado menos.
LB: Pero Clinton tenía una cosa que usted no tiene y que tampoco tiene Obama. Clinton era un desordenado, Obama y usted no. La forma en que se instaló en la presidencia fue un desastre.
JS: Le cuento una anécdota. John Podesta era su jefe de gabinete, y yo tenía muy buena relación con él. Una de las primeras veces que fui a entrevistarme con Clinton me dijo: “Mira, Javier, esto es un lío. Llevamos una catástrofe de desorganización, así que en media hora me miras y cuando veas que me pongo en pie, das las gracias y te empiezas a mover”. Le conocía mucho, así que le dije: “No te preocupes”. Pasaron treinta minutos, y Podesta empezó a moverse, se puso de pie, y yo dije: “Presidente, muchas gracias, ha sido un placer, creo que tiene usted muchas cosas que hacer..Sólo tengo una última pregunta, me da un poco de rabia irme de aquí sin que me diga dos palabras sobre política nacional”. ¡En qué momento dije aquello! Estuvimos dos horas más.
LB: Pero usted en cambio es más ordenado. Quizá no tanto como Obama, con sus slots de un cuarto de hora administrados con avaricia.
JS: Pero actúa con flexibilidad cuando cree que vale la pena seguir. En un cuarto de hora él cree que cabe todo lo que se le puede decir al presidente de Estados Unidos. Y él capta estupendamente. Si le dices las tres cosas que le quieres decir, toma nota y dice: “La primera sí, la segunda no, la tercera volvemos a hablar dentro de un mes”. Es estupendo en eso, capta de maravilla, tiene una gran capacidad de concentración, escucha con veinte sentidos. No se le escapa nada, y es muy inteligiente, muy disciplinado intelectualmente y meticuloso… Quizá a costa de su espontaneidad.
[Página 51]
JS: Hay una diferencia muy grande entre Bush y Obama. Bush era un hombre simpático, pero se cansaba enseguida de escuchar y dejaba hacer. En cambio, cuando Obama dice que sí es porque cree profundamente que es que sí, ha escuchado, reflexionado y decidido.
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Jueves, marzo 10th, 2011
Este es el segundo de los tres (I) post que dedicaré al libro Reivindicación de la política de Javier Solana y Lluís Bassets. En esta ocasión, me gustaría centrarme en la visión de Javier Solana en lo que respecta a la relación con los medios, la relación con la ciudadanía y al networking.

Solana, que fue ministro portavoz del Gobierno de Felipe González (85-88), destaca el valor de llegar al ciudadano y hacer pedagogía con la política. Se aleja de un concepto de relación con los medios en la búsqueda de un buen titular, para llevarlo a un terreno en el que dibuja la necesidad de sistema de trabajo en red con objetivos más profundos con un timming a medio y largo plazo. Parte de la siguiente cita aparece en la contraportada y resume con mucha nitidez la visión de la actividad política para Solana:
Yo creo en la política. No en la relación con los medios, pero sí en la comunicación con la ciudadanía. La política no es mera gestión, no es administración, es mucho más que eso. Es que la gente te entienda y sepa adónde vas. La política tiene que ser pedagogía y tiene que ser liderazgo. En parte es hacer presente el futuro, y para eso hay que tener una visión de futuro.
Por otro lado, ahora que todos hablamos del storytelling, Javier Solana declara la necesidad de llegar a la gente a través del relato político, el cual hay que armar a través de hechos pasados, anécdotas o como apunta en el siguiente ejemplo, de cifras:
Hace poco, por ejemplo, un señor me recordó en la calle el impacto que le causó una frase mía [como Ministro de Educación] en la que decía que el número de becarios en la universidad en ese momento era superior al número total de universitarios.
En momentos de crisis, es necesario que aquellos que quieren emerger como líderes tiene que inspirar a la gente para que esta “quiera ir a un lugar sin la necesidad de saber dónde”, afirma Bassets.
En la política local, frecuentemente se desprecian las técnicas de la comunicación política por considerarlas demasiado elitistas para su nivel de acción. Es un grave error y las elecciones municipales de mayo es una buena ocasión para subsanarlo.
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Lunes, marzo 7th, 2011
Reivindicación de la política es el título del libro que recoge seis conversaciones mantenidas entre Lluís Bassets y Javier Solana sobre los 20 años que el político español ha vivido al más alto nivel de las relaciones internacionales. Es una publicación que creo de obligada lectura para cualquier estudiante o profesional relacionado con el mundo de la política, en el que en cada análisis e interpretación de la escena internacional, Solana dignifica la actividad política y la sitúa en la cúspide de la pirámide de la sociedad, el lugar que le corresponde.
A pesar de que, como digo, Solana reflexiona principalmente sobre los hechos acaecidos en la política internacional durante su paso por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Secretario General de la OTAN y Alto Representante de la Unión Europea, quisiera destacar tres cuestiones que Míster PESC menciona en su libro y que tienen más relación con la comunicación política.
Para hablar sobre la primera de estas cuestiones, es necesario que mencione a Fermín Bouza y su blog, El voto con botas. El profesor Bouza menciona muy frecuentemente las elecciones generales de 1996 como un ejemplo del valor de una campaña electoral en el resultado final de las votaciones y, también, de como la desmovilización del electorado de izquierdas y, más concretamente, de la propia base y de los dirigentes del partido, hizo que el PSOE no hubiese llegado a dar la vuelta (del todo) a las encuestas preelectorales.

Lluís Bassets, Felipez González y Javier Solana en el acto de presentación del libro "Reivindicación de la política"
Volviendo al libro, en la página 42, cuando Solana relata su nombramiento como Secretario General de la OTAN, oferta que llega el 15 de noviembre de 1995, cuenta que Felipe González y él eran conscientes de que no podía rechazar la oferta, ya que el entonces Presidente español había rechazado la oferta de presidir la Comisión Europea. Entonces, Solana dice: “Pensamos que si decíamos que no, jamás nos volvería a proponer nada. Teníamos que aceptar, no había más remedio. Felipe González había dicho que no iba a ser de nuevo candidato [elecciones de 1996], pero su sucesión tenía más fácil arreglo. Tendría que seguir un poco más y afrontar unas elecciones que, en cualquier caso, se presentaban muy difíciles.”
Realmente sí eran unas elecciones muy difíciles pero, como muchas veces comenta Fermín Bouza, a la campaña y a sus integrantes les faltó hambre y convicción de que podían volver a ganar. Cierto es que el desgaste de González, después de 14 años, era evidente.
En su análisis de la encuesta de Metroscopia para El País, Fernando Garea pone en duda la capacidad del PSOE para volver a movilizar a sus votantes y poder afrontar las elecciones de 2012 con opciones de volver a gobernar. ¿Ha pasado la línea de no retorno el Partido Socialista?
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