No será la economía, ¡estúpido!

Martes, septiembre 27th, 2011


Serán las 23:00 de la noche del 20 de noviembre y veremos un balcón de Genova sonriente y exaltado, una hinchada desbocada ondeando banderas y festejando el éxito, un país aplastantemente azul y popular.
En otra calle, todo lo contrario, caras de desánimo, rostros que muestran la impotencia de no haber podido hacer nada.
“A Merkel le está pasando lo mismo, y a Sarkozy, también van a perder”, será la justificación. “La campaña ha sido buena, el candidato el mejor que teníamos”, dirán los que están en primera fila. “Por poco me quedo sin escaño”, dirán los que están más atrás. Con todo, habrá un análisis coincidente: “la economía nos ha matado”.

Pues no. La economía no. El partido es el que ha propiciado la aplastante derrota, de forma no intencionada, obviamente.

El desánimo, origen y causa de la inacción, y la asunción de la derrota como inevitable -idea instigada por los medios conservadores y asumida sin recelo por la izquierda- ha menoscabado cualquier intento, por parte del equipo del candidato y miembros de la vieja guardia, de lograr la victoria.
Medios de comunicación afines, sectores sociales vinculados históricamente y, lo que es más grave aún, los propios militantes se han sumado a esta espiral de parálisis colectiva y partidista.

El profesor Bouza lo mostró infinidad de veces. En el 96 el PSOE no ganó porque no quiso o, más bien, porque los golpes recibidos habían sido muy duros como para seguir gobernando. Ahora pasa lo mismo. El PSOE no va a ganar porque no quiere, o porque no le apetece. Porque a cada palabra de solidaridad, de igualdad, de comunidad le acompaña una de derrota, de pesimismo. Obvian la diferencia entre candidatos, el poder de movilización del partido, el importante y evidente voto oculto que no muestran las encuestas… da igual, no van a ganar porque no quieren ganar. Y ahora es de lo que se trata, de ganar.
¿Ha sido la economía? No, ellos mismos.

Reivindicación de la política (I): la moral de las bases

Lunes, marzo 7th, 2011

Reivindicación de la política es el título del libro que recoge seis conversaciones mantenidas entre  Lluís Bassets y Javier Solana sobre los 20 años que el político español ha vivido al más alto nivel de las relaciones internacionales. Es una publicación que creo de obligada lectura para cualquier estudiante o profesional relacionado con el mundo de la política, en el que en cada análisis e interpretación de la escena internacional, Solana dignifica la actividad política y la sitúa en la cúspide de la pirámide de la sociedad, el lugar que le corresponde.

A pesar de que, como digo, Solana reflexiona principalmente sobre los hechos acaecidos en la política internacional durante su paso por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Secretario General de la OTAN y Alto Representante de la Unión Europea, quisiera destacar tres cuestiones que Míster PESC menciona en su libro y que tienen más relación con la comunicación política.

Para hablar sobre la primera de estas cuestiones, es necesario que mencione a Fermín Bouza y su blog, El voto con botas. El profesor Bouza menciona muy frecuentemente las elecciones generales de 1996 como un ejemplo del valor de una campaña electoral en el resultado final de las votaciones y, también, de como la desmovilización del electorado de izquierdas y, más concretamente, de la propia base y de los dirigentes del partido, hizo que el PSOE no hubiese llegado a dar la vuelta (del todo) a las encuestas preelectorales.

Lluís Bassets, Felipez González y Javier Solana en el acto de presentación del libro "Reivindicación de la política"

Volviendo al libro, en la página 42, cuando Solana relata su nombramiento como Secretario General de la OTAN, oferta que llega el 15 de noviembre de 1995, cuenta que Felipe González y él eran conscientes de que no podía rechazar la oferta, ya que el entonces Presidente español había rechazado la oferta de presidir la Comisión Europea. Entonces, Solana dice: “Pensamos que si decíamos que no, jamás nos volvería a proponer nada. Teníamos que aceptar, no había más remedio. Felipe González había dicho que no iba a ser de nuevo candidato [elecciones de 1996], pero su sucesión tenía más fácil arreglo. Tendría que seguir un poco más y afrontar unas elecciones que, en cualquier caso, se presentaban muy difíciles.

Realmente sí eran unas elecciones muy difíciles pero, como muchas veces comenta Fermín Bouza, a la campaña y a sus integrantes les faltó hambre y convicción de que podían volver a ganar. Cierto es que el desgaste de González, después de 14 años, era evidente.

En su análisis de la encuesta de Metroscopia para El País, Fernando Garea pone en duda la capacidad del PSOE para volver a movilizar a sus votantes y poder afrontar las elecciones de 2012 con opciones de volver a gobernar. ¿Ha pasado la línea de no retorno el Partido Socialista?

Conspiración & Colapso

Miércoles, agosto 12th, 2009

Primero, antes que nada, y sin pretender caer en el discurso de “todos los políticos son iguales”: si estamos de acuerdo en que es una vergüenza que el presidente del TSJV es amigo de Francisco Camps y, suponemos que de alguna forma eso ayudó  a que la decisión de la pasada semana; no podemos aplicar un doble rasero y negar que la fiscalía está jugando un papel importante en la actual estrategia de comunicación del Gobierno y del PSOE -como antes ocurrió y, por desgracias, seguirá ocurriendo con otros gobiernos-.

Ahora sí entrando en nuestra materia, que es la comunicación política, durante estos días estamos viendo dos estrategias muy diferenciadas pero a la vez muy estudiadas por parte del PP con del PSOE/Gobierno.

Por un lado, el PP vuelve a la estrategia de la crispación tal y como la define Maravall en su libro La Conspiración Política. En resumen, esta estrategia busca mantener atado a su electorado mientras desmoviliza al contrario al intentar mostrar que todos son iguales, algo que afecta más al electorado de izquierdas. ¿Cómo? A través de contar a la opinión pública un relato (storytelling) que cuestiona de arriba abajo el sistema -Gobierno, jueces, policía- al igual que ya lo hiciera con el 11-M. ¿Problema? El mismo también que el que surgió durante los tres primeros años de oposición en la pasada legislatura. Y es que, pensémoslo un momento, ¿es creíble el relato que cuenta el PP?

Tras el 11-M, uno de los grandes problemas del relato del PP fue que a la ciudadanía, después de perder casi 200 vidas en un atentado terrorífico, tras un final del proceso electoral de 2004 tan traumático, no estaba preparada para cuestionar de arriba abajo el sistema político, judicial y mediático español -más allá de que además de estar la gente preparada lo defendido por los populares fuera real o no, esa no es la cuestión-.

Establecido el paralelismo con la actual situación, hay que establecer la diferencia. Y es que, ahora la ciudadanía no está tan sensibilizada al no haber por medio una cuestión de terrorismo, y, a la vez, estamos en una época de crisis que hace que la batalla sobre qué relato es más creíble (el del PP o el del PSOE) sí que pueda haber posibilidades para los de Rajoy. Durante el próximo año y medio, la importancia de la crisis irá cayendo, y para la derecha puede haber pasado la oportunidad de rentabilizar en votos la crisis (dead line: municipales 2011). Es por ello que, si quieren conseguir que los españoles se cuestionen la confianza que tienen depositada en Zapatero y que siempre sale en las encuestas, el momento ya es ahora o nunca.

La otra diferencia, quizá más básica todavía, es que sin en 2004 el PP utilizó la estrategia para ir a la ofensiva y consolidar un suelo de votos que a pesar de perder las elecciones, fue muy sólido, en esta ocasión la estrategia es completamente defensiva, al intentar poner en cuestionamiento todos los frentes judiciales que por casos de corrupción están saltando durante los últimos meses.

Y es aquí donde entra la cuestión inicial. Una parte de la estrategia del PSOE / Gobierno es hacer saltar todos los casos posibles de corrupción alrededor del PP. ¿Objetivo? Creo que uno de los puntos fuertes es hacer que los populares no consigan constituirse como alternativa de gobierno. Si en su día era porque vivían fuera de la realidad (por la crispación, el terrorismo, las mentiras y Aznar) y más tarde porque la división dentro del partido daba el mensaje de “si no son capaces de gobernarse a sí mismos, como van a gobernar España”; ahora el mensaje sobre el Partido Popular es el de “¿ustedes pondrían sus ahorros en las manos de esta gente?”.

Además, que la corrupción esté dominando la agenda política y mediática, hace triunfar una vez más para los socialistas la teoría que Lakoff nos explica en Puntos de Reflexión y en No pienses en un elefante. Primero porque saca la crisis de la agenda, segundo porque enfoca la cuestión sobre el punto débil de los rivales y tercero, porque las respuestas que están dando a cada contraataque del PP y los argumentos lanzados para justificar las actuaciones de la fiscalía, son argumentos lógicos, comprensibles y expresados dentro en un clima de tranquilidad (véase a José Blanco pidiendo hoy a Rajoy que se vaya de vacaciones y se quite el estrés). Si se juntan esos ingredientes, los socialistas pueden seguir insistiendo en que el PP presente la denuncia a pesar de que ya lo hayan hecho hace dos o tres semanas. Pero, es lo que consigue tener un relato creíble. Casi podríamos llamarlo una estrategia de colapso hacia la oposición: quizá los primeros casos acaben pasando y afectando no demasiado, pero puede llegar un momento en el que el edificio se derrumbe.

¿Una solución para el PP?

Ya sé que Rajoy nos ha demostrado que para él es preferible meter los conflictos en un cajón o debajo del montón acumulado en la mesa y esperar a que el tiempo los resuelva; pero esa forma de actuar hasta ahora le ha funcionado para sobrevivir, para no caer y conservar su liderazgo en el partido, no para ganar elecciones.  Como decía Tony Blair en la entrevista publicada en El Semanal -también  válida para Zapatero-: «…Si te limitas a navegar con el viento, no gobiernas. Sólo intentas mantenerte en el poder».

Por ello Mariano Rajoy debería de recordar una cosa ahora que está pasando estos días de verano en Pontevedra. La campaña de Feijóo para las elecciones de marzo en Galicia dio el golpe de efecto al cesar al que sería cabeza de lista por Orense en el Partido Popular, Luis Carrera. Ganó mucha credibilidad, algo que sumado a las acusaciones de derroche hacia el bipartito acabó de marcar la inercia de la campaña.

La maniobra para el debate

Lunes, mayo 11th, 2009

Hoy el Gobierno ha hecho públicas dos noticias importantes:

- en rueda de prensa compartida por Trinidad Jiménez, Ministra de Sanidad y Política Social, y Bibiana Aído, Ministra de Igualdad, han anunciado que en un plazo de tres meses, la píldora post coital (también llamada píldora del día siguiente) se venderá libremente en todas las farmacias.

- el Ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha firmado hoy la sanción contra la central nuclear Ascó II por valor de 14,5 millones de euros, la más alta impuesta a una instalación de este tipo en la historia de España.

El Gobierno lanza dos mensajes muy claros a menos de 24 horas del Debate sobre el Estado de la Nación. Por un lado, política social, “este Gobierno está al lado de las mujeres”. Por otro, permisividad cero con las empresas contaminantes, lucha contra la contaminación, contra el cambio climático.

Y como digo, todo esto a menos de 24 horas del Debate sobre el Estado de la Nación, el más difícil al que se va a enfrentar el Presidente desde su llegada a la Moncloa. Un debate que estará marcado por la crisis, en el que Zapatero se supone que saldrá al ataque con más plan contra la misma e intentará remarcar el enfoque social de sus medidas (prolongación de la prestación del paro). Por su parte, la estrategia de Rajoy será intentar poner al Presidente contra las cuerdas recordando las distintas visiones que ha tenido de la crisis a lo largo del tiempo y su frase de “el peor dato de paro de este Gobierno siempre será mejor que el mejor del PP”; y, por otro lado, presentarse como una alternativa a través de un plan de medidas propio.

La gran duda es si Rajoy, esta vez con todo a favor, será capaz de doblegar a Zapatero, o, como dicen muchos, ya no es su momento y no logrará reposicionar su mensaje.

La respuesta, mañana a partir de las 12.00

La guerra eólico-mediática y la foto del ABC

Miércoles, marzo 25th, 2009

Un nuevo golpe mediático ha caído hoy sobre la campaña gallega. Primero, fue el proceso judicial abierto por Garzón; después, el escándalo que publicó ABC sobre los gastos de la Consellería de Presidencia en el despacho de Touriño y otras instalaciones; y, ahora, la publicación de una foto en la que Anxo Quintana y Jacinto Rey pasan una jornada de verano en el velero del segundo.

Jacinto Rey es el presidente del Grupo San José -gran protagonista en la actuación urbanística “operación Chamartín”- y principal impulsor del periódico gallego “Xornal de Galicia”, creado hace tres meses y con un posicionamiento ideológico cercano al partido de Anxo Quintana.

Además, en el concurso eólico convocado por la Consellería de Innovación e Industria que dirige Fernando Blanco y que se resolvió durante las pasadas navidades, el grupo empresarial de Rey consiguió una parte de los casi 2.300 megavatios adjudicados.

Coincidiendo con la salida del nuevo diario y con las últimas semanas del concurso eólico, La Voz de Galicia inició una guerra mediática contra la gestión del concurso por parte del Conselleiro y llegando a dar indicios de que la adjudicación estaba amañada. Finalmente, Blanco y la parte nacionalista salieron bastante reforzados, a pesar de que el presidente Touriño los dejó solos a última hora.

Obviamente, la intención de la foto publicada hoy por La Voz de Galicia y ABC es quitar ese aura de transparencia y buena gestión de la que el BNG siempre hace gala frente a los otros dos grandes partidos gallegos. En una situación normal, que Quintana se reuna con Jacinto Rey en el velero de este, no sería nada fuera de lo normal. Pero toda la cola mediática que arrastra la relación Rey-BNG es lo que le ha dado un mayor significado. El líder del BNG ha salido lo mejor que ha podido ante la noticia denunciando a los de Núñez Feijoo de estar haciendo la campaña más sucia de las realizadas en Galicia e invitando al candidato popular a que vea todas las fotos de su álbum personal. De todas formas, ante un tema así, la reacción difícilmente podrá contrarrestar el efecto provocado, sobre todo, a 48 horas de que acabe la campaña.

Por otro lado, ¿quién se imaginaba que iba a ser el ABC el periódico que marcara la agenda mediática de la campaña? Está siendo una campaña atípica, de perfil muy bajo durante las primeras semanas, y con vueltas de tuerca durante las tres últimas, las cuales, excepto el caso de corrupción del PP y la expulsión de Luis Carrera de las lista del PP en Orense, han ido en la misma dirección y haciendo que los populares ahora mismo se crean con opciones de llegar a la mayoría absoluta.

El debate también existe en el PSdG

Viernes, marzo 13th, 2009

Hace unos días publicaba en el post El comienzo de un nuevo error. En él, acababa hablando sobre la conveniencia o no de que PSdG y BNG repitan el pacto bipartito dentro de cuatro años.

El mismo debate se ha abierto entre las bases de los socialistas gallegos. En primero lugar hay que decir que mientras parecía que la gestora impulsada por José Blanco desde Madrid -con los Pachi Vázquez, Mar Barcón y Ricardo Varela- era la que se haría con el control del PSdG tras el congreso convocado para el 25 de Abril, ha surgido un manifiesto llamado Sumando Ideas al que ya se han adherido varios miembros importantes como Iván Puentes, Alcalde de Fene; Rafael García Guerrero, Alcalde de Noia; y José Manuel Lage, diputado autonómico; además de otros miembros de las juventudes socialistas.

La línea que sigue el primero grupo -si hacemos caso de la entrevista a Ricardo Varela ayer en La Voz de Galicia- es la de defender el pacto con el BNG, escudándose en que no es el PSdG el que ha perdido fuerza (por la recuperación del escaño 25 en Ourense) y que el gran error no estuvo en el pacto en sí, sino en la percepción social de los gallegos -lo que viene a decir “no comunicamos mal, lo que pasa es que no nos entendieron”-. Esta interpretación basa su futuro en una posible remontanda en 2013 (si no se adelantan las elecciones) , ya que la diferencia es de tan sólo un escaño.

Por su parte, la línea del manifiesto Sumando Ideas es la de llevar a cabo en el próximo congreso una “profunda reflexión”, convertir al PSdG en un “partido maioritario” consolidando y aumentando el apoyo recibido. Más adelante, cuando entra en contenidos más ideológicos, hablan de eliminar las imposiciones lingüísticas, casi clavando el discurso de Feijoo: “Un País sen divisións entre iguais nin imposicións e onde a nosa cultura sexa unha importante oportunidade de proxección exterior”. Este grupo se aleja de la gestión de los últimos cuatro años y busca una línea más ambiciosa para los socialistas gallegos.

En definitiva, el debate está abierto. A ver quien consigue ganar la batalla del 25 de Abril, ¿la línea continuista o la línea de la renovación? Queda todo un mes de movimientos internos y posicionamientos públicos que seguro darán que comentar. Por cierto, ¿qué pasa con Mendez Romeu? Son las 00.03 del Viernes 13 de Marzo y todavía no ha firmado el manifiesto.

El non foi Anxo Quintana

Viernes, marzo 13th, 2009

Anxo Quintana presentó su dimisión como portavoz nacional del BNG al igual que toda la ejecutiva del BNG. Tras el resultado del 1-M y los posteriores movimientos desde dentro -Beiras- estaba claro cual sería el final del camino.


Lo que no estaba tan claro es si los tiempos de la dimisión iban a ser los que han sido y si, visto lo visto, lo ocurrido ha sido lo más positivo para la formación nacionalista. Quizá para despejar el camino de la sucesión, lo mejor que podía haber hecho Quintana era anunciar que no intentaría continuar al frente del Bloque después del 10 de mayo, sin plantear una salida tan violenta como la dimisión en bloque -nunca mejor dicho-. Aún así, el todavía portavoz nacional del BNG se ve muy afectado por la derrota; las presiones y tensiones que debían estar llegando desde dentro seguro le han hecho tomar esta decisión.

El artículo de Xosé Luis Barreiro publicado hoy en La Voz de Galicia me parece muy acertado. Alabando la vía emprendida por Anxo Quintana, la que buscaba un BNG moderno, necesario para una Galicia a la que le conviene una estructura tripartita -la misma línea que nos explicó en su día en el máster de Marketing Político-. A pesar de que Quintana se ha dejado por el camino el 30% de los votos con los que los nacionalistas contaban cuando el se puso al frente, la línea estaba marcada, y otro gallo hubiera cantado para ellos de haber repetido en la Xunta.

Ahora, no deja de existir la posibilidad de se produzca una involución entre los nacionalistas. Quizá Beiras no dejaba de tener parte de razón en sus críticas de hace dos semanas, pero debemos ser conscientes de que el gran ascenso del BNG (segunda fuerza política en Galicia y 3 escaños en Madrid) se produjo con un partido socialista en uno de los peores momentos de su historia. Por esto , quienes ahora mismo tienen la tentación de volver a las formas de aquella época, no deberían de engañarse, porque probablemente sería “engordar para morir”.

Creo que la mejor apuesta del BNG sería refundarse. Convertirse de una vez por todas en partido, seguir moderando el discurso y no querer hacer el país a su semejanza sino viceversa (también lo dijo Touriño el domingo en La Voz). Es el momento de que surja un candidato que aporte aire fresco, joven, moderado y, sobre todo, con ganas de hacer las cosas bien, que piense a largo plazo y se marque una estrategia. El BNG comenzó a profesionalizar su política durante esta legislatura; no debería abandonar ese camino, mal que les pese a aquellos que hacen las cosas de una forma “porque siempre se hicieron así”.

Acabo hablando del título de este post. El non foi Anxo Quintana*. Ya lo dije otra veces aquí. El de Allariz no fue el mismo en campaña que durante la legislatura. Se crispó, abandonó su imagen moderada y tranquila para pegar broncas a diestro y siniestro cada día de campaña. Supongo que todo lo que sacaron sobre su vida íntima le afectó; su equipo más que ayudarle y ofrecerle una salida a los problemas, quiso protegerlo demasiado, y poco a poco fue cerrando su discurso y dirigiéndolo a una base que no llegó para salvar el bipartito. Aún así, no puede aceptar que la caída del gobierno de coalición se haya producido por el escaño que perdido por los nacionalistas. Como ya dije otras veces aquí, ese es el discurso fácil.

En fin, ya nunca sabremos que hubiese pasado si él hubiese sido Anxo Quintana.

*Eu son Anxo Quintana es un vídeo que que el BNG utilizó durante la precampaña de las pasadas elecciones autonómicas. Es una parodia de la película Espartaco en la que Quintana aparece como la rebelión contra el imperio.

El comienzo de un nuevo error

Domingo, marzo 8th, 2009

Como no podía ser de otra forma, durante esta semana se han ido sucediendo diferentes análisis sobre los resultados electorales del pasado domingo. Es ahora, en las visiones que extraigan los partidos políticos, donde se comienza a cocinar el futuro escenario. Si aciertan en el diagnóstico, la travesía por el desierto será más breve; si es erróneo, posiblemente lo paguen más caro de lo que el pasado domingo lo hicieron. Creo que hay dos líneas no del todo acertadas en este análisis, que están teniendo bastante repercusión mediática:

  • aquellos pertenecientes a ámbitos periodísitcos o ideológicos cercanos al Partido Popular, que dicen que el bipartito no supo leer lo que pedía la sociedad gallega y que hubo una gran división dentro del gobierno de la Xunta -acompañado de un “ya lo decíamos nosotros”-. Además, se le suele quitar importancia a los ataques mediáticos recibidos por PSdG y BNG, y utilizan el concurso eólico como punta de lanza contra la gestión del bipartito (un tema apenas conocido por la mayor parte de la población gallega).
  • por otro lado, los que ya se han tirado al monte diciendo que vuelven los lobos, antes de pensar en qué ocurrió y por qué, a la vez que ni siquiera se plantean que el enemigo se mueve y que todavía Feijoo no ha entrado por la puerta del despacho mientras aprovechan cualquier movimiento del popular para insistir en que tienen razón y que Galicia pasa a la “involución”. En este grupo, la mayoría achaca la derrota del bipartito a la manipulación del Audi de Touriño y la foto de Quintana y Jacinto Rey -”El aquelarre marinero fue en 2005, pero la foto se vendió ahora como pescado fresco”, Manuel Rivas dixit-. Desde este ala, se está hablando ya de que es necesaria una nueva alternativa para quitar al futuro gobierno del PP y se defiende que en Galicia existe una mayoría social de izquierdas. Desde mi punto de vista, a pesar de que se declara que los resultados son incuestionables, llevan cuestionándose desde el primer minuto. Se insiste, por supuesto, en la suma BNG-PSdG para reconquistar la Xunta.

Ambos análisis acaban mirándose el ombligo, utilizando factores preestablecidos que no abarcan toda la realidad. A continuación, paso a describir varias cuestiones que los contradicen, amplían y profundizan.

Cuando en 2005, el Partido Popular de Fraga se queda a un escaño de la mayoría absoluta se consideró incuestionable el pacto PSOE y BNG. Era incuestionable por varios factores: el desgaste del gobierno del PP, la pérdida de apoyos electorales…, y la necesidad de un cambio que socialistas y nacionalistas vendieron durante toda la campaña y que, en caso de no llevar a cabo con un pacto, gran parte de la opinión pública gallega -y española- no hubiera entendido. Además, todo esto se enmarcaba dentro de la política de alianzas de Zapatero.

En el todavía vigente gobierno de la Xunta formado en agosto de 2005, hay nueve miembros socialistas (Presidente más ocho conselleiros) y cinco miembros del BNG (Vicepresidente más cuatro conselleiros). Si recapacitamos sobre la repercusión mediática de ambas partes del gobierno, nos encontraremos con que Touriño absorvió toda la imagen de la parte socialista, mientras que por parte del BNG, cada miembro tenía su gestión muy personalizada. Esto se hacía muy evidente si mirábamos las encuestas: los cuatro conselleiros del BNG se situaban entre los 7 más conocidos y, dos de ellos, Fernando Blanco y Suárez Canal, eran los únicos que aprobaban. Pero, además de esto, hay que algo que va todavía más allá. Uno de los grandes errores de los socialistas durante toda la legislatura ha sido desentenderse de las áreas de gestión del BNG. El Presidente apenas acompañó a los conselleiros nacionalistas, no intentó adueñarse de su gestión -algo a lo que, por cuestiones protocolarias, el BNG no podría haberse negado- y absorver toda esa parte mediática. Conclusión: Touriño no quiso ser Presidente de la Xunta para las áreas de gobierno del BNG o, lo que es lo mismo, realmente había dos gobiernos en uno -al menos comunicativamente hablando-.

Vayamos a la campaña y a las publicaciones de las noticias del Audi, la foto de Quintana y Jacinto Rey y la para nada menos importante excursión de los pensionistas a Portugal,que acabaron en un mitin de Quintana en Oia. Evidentemente, como ya he dicho alguna vez aquí, estaban totalmente programadas. Y sí, toda la razón cuando se argumenta que están sacadas de contexto y hasta existe manipulación. Pero, ¿por qué resultaron creíbles? ¿Por qué el bipartito no estaba inmunizado contra este tipo de ataques? ¿Por qué no hubo ninguna respuesta efectiva por ninguna de las dos partes? Resultaron creíbles porque no se había trabajado la imagen de limpieza y regeneración durante toda la legislatura. No hubo respuesta porque ni la campaña del BNG ni la del PSdG habían preparado ningún escenario de este tipo, no tenían un plan B, una campaña negativa. Dos partidos en el gobierno no pueden pecar de inocencia o de falta de previsión en una campaña electoral. Así, durante los últimos días, mientras la llama de Touriño se iba apagando, Quintana se encerraba más y más con mensajes dirigidos a una base que pensó salvaría los 13 escaños, se fue crispando más y la cosa acabó como acabó.

Si escuchamos un poco a la gente de la calle y, tras esto,miramos las encuestas, podemos sacar la conclusión de que la gente al final no entendía muy bien o no le gustaba eso de dos partidos en el gobierno con una agenda propia cada uno.

Vuelvo al principio. Este gobierno comunicó muy mal, PSdG y BNG se repartieron la gestión pero se olvidaron de aquello de crear un programa de gobierno conjunto. La legislatura fue de cambio pero se repitieron vicios (véase TVG) de la época Fraga. Lo que es seguro es que los ataques mediáticos le dieron la puntilla electoral y que si las elecciones hubiesen sido en octubre, posiblemente estaríamos hablando de otro resultado.

Por otro lado, ¿realmente la izquierda gallega -nacionalista o no- tiene que plantarse ya como alternativa a Feijoo? ¿Van a intentar relacionar al nuevo gobierno del PP con eso de “vuelven los de siempre”? ¿Será creíble para la opinión pública gallega? Ni ahora ni dentro de cuatro años será rentable el mensaje “hay que echarlos como sea”, ni un pacto PSdG-BNG será atractivo para los gallegos. Llega el momento de la reflexión para ambos partidos. Quizá sería rentable para Galicia que por una vez hubiese un gobierno en minoría. Por ahora, habrá que esperar cuatro años, sin olvidar que, a poco que Nuñez Feijoo sepa moverse y consiga conectar con la sociedad gallega, la alternancia deberá articularse a ocho años vista.

Señores, afinen, porque aquí está el comienzo de un nuevo error…,o acierto.

Euskadi, Zapatero y el PP

Jueves, marzo 5th, 2009

No voy a entrar a valorar los resultados de las elecciones del País Vasco, no creo que vaya a decir nada nuevo de lo que no se haya dicho estos días. Donde creo que sí hay un vacío todavía es en las consecuencias del pacto PSE-PP que ponga a Patxi López en la Lehendakaritza.

1.    Para el PSE: si Patxi Lopez, como parece, acaba siendo lehendakari con el apoyo de Basagoiti, los socialistas vascos deberían asumir la responsabilidad de iniciar un cambio urgente, efectivo y, teniendo el caso de Touriño en el recuerdo, preparando una estrategia de comunicación que haga llegar a la opinión pública las acciones positivas y transformadoras de su gestión. Sinceramente, creo que las próximas autonómicas vascas podría n traer un movimiento similar al acaecido en Galicia el pasado domingo; o sea, una vuelta del PNV.

2.    Para el PP de Euskadi: como decía el otro día Nicolás Redondo en Ondacero, los 13 escaños de los populares vascos son los mismos que obtuvo él en 2001, afrontando las elecciones desde una muy posición difícil, con un partido nacional en un mal momento y el gobierno central dominado por el partido contrario. Si Basagoiti entrara en el gobierno vasco -cosa que dudo haya posibilidades de que suceda-, lo único que conseguiría es cerrar sus opciones de posicionamiento con respecto al gobierno de Patxi López a lo largo de la legislatura. El gran miedo de una moción de censura a lo largo de los próximos cuatro años, no sería de esa forma una preopuación para los socialistas. Aún así, por lo que diré a continuación sobre el PP nacional, no me parecería una opción rentable para los populares, llevar a cabo una moción de censura contra Patxi López, tan sólo con probabilidades, desde mi punto de vista remotas, en el caso de que el PP se viera con la necesidad de buscar el apoyo del PNV para poder volver a gobernar España en 2012.

3.    Para el PP nacional, para Rajoy: creo que la posición de cara a los próximos dos años -como mínimo- para el PP por lo sucedido en el País Vasco, es vender un apoyo incondicional al cambio que protagonizaría el PSE. Primero, porque ante la opinión pública española, sería cavar su propia tumba si, pudiendo llevar el cambio al gobierno vasco y, sobre todo, echar al PNV, no lo hace. Segundo, sería echar la llave al PP de la crispación, alejado del diálogo y el consenso; siempre podría tirar del apoyo a Patxi López como comodín a estas acusaciones. Tercero, si encima a Rajoy se le cuadra el círculo y gana las europeas -a falta de ver que pasa con la operación Gurtel- el cambio de dinámica sería definitivo y el camino a las generales de 2012 estaría limpio, pasando por las municipales y autonónimas de 2011 en las que podría pasar al ataque en varios frentes (¿Castilla la Mancha, Andalucía, Extremadura?).

4. Para Zapatero: la parte más perjudicada. Pase lo que pase, no tiene ninguna posición cómoda. Si Patxi gobierna, perderá apoyo parlamentario -a no ser que el PNV se proponga la estrategia de conseguir beneficios de sus votos decisivos en Madrid para llevar nuevas inversiones a Euskadi-; si deja al PNV el gobierno, la opinión pública española no le perdonaría no permitir el cambio. Por primera vez, Zapatero y José Blanco dan la sensación de encontrarse ante escenarios que no esperaban. Realmente, si el PP no hubiese recuperado Galicia, podrían permitirse el pacto con los nacionalistas vascos. Ahora se encuentran ante un escenario bastante complicado.

Con respecto a los buenos deseos del Presidente del Gobierno para con los rusos, obviamente no hay más historia que la mala suerte de un lapsus. Sólo dos cosas. Por un lado, eso también le pasó a Emilio Pérez Touriño hace un tiempo en Argentina: “non vos vou follar, fallar…”. Y por otro, cuando lo he visto me ha recordado al “estamos trabajando en ello” de Aznar. Obviamente, este no será esta equivocación el punto de inflexión pero, a falta de muchas respuestas que vendrán durante el próximo mes y medio, parece que ha comenzado el ocaso de Zapatero.

Tan sólida como sorprendente

Lunes, marzo 2nd, 2009

Así ha sido la mayoría absoluta del Partido Popular en Galicia. Sólida, porque desde que se había escrutado el 10% de los votos en toda la comunidad, el PP se plantó en el diputado 39 y no se bajó de ahí. En ningún momento durante el resto del recuento de votos se cayó algún escaño, lo que quiere decir que llegaron los votos sobradamente. Sorprendente, porque, aunque yo venía insistiendo durante toda la semana que había partido, en ningún momento me esperaba que pudiera llegar una victoria tan clara de Feijoo.
Hay dos factores determinantes por los que se llegó a un final tan impredecible y que ninguna encuesta (salvo la de Ipsos a pie de urna) fue capaz de prever.

Por un lado, que era muy difícil de determinar el efecto de todo lo que sucedió durante los últimos tres días de campaña. Mientras todos esperaban a ver cuanto desmovilizaban los ataque mediáticos del ABC y La Voz de Galicia, los gallegos estaban pensando en votar al PP como castigo al bipartito.

Es aquí donde aparece el segundo factor, la movilización. Cuando al principio de la jornada la participación estaba 3 puntos por abajo la victoria de los populares parecía más cerca. El aumento de la participación a mediodía parecía la salvación definitiva de PSOE y BNG pero, ¡oh, sopresa!,al final vota el 70% del censo, y nos encontramos con este resultado. Esta es una nueva ruptura del mito de que una mayor abstención beneficia al PP y más movilización al PSOE. Al final todo depende de quien y por qué se moviliza. Mientras BNG y PSOE acabaron pidiendo el voto “para que non volvan”, el PP pedía la suma de votantes para traer el cambio y la regeneración -mensaje que se hizo más creíble durante la última semana de campaña- a la vez que Feijoo dejaba suelto a Baltar pegando a diestro y siniestro.
Algo que también nos lleva a esa máxima de que en las campañas el trabajo sucio no es para el número uno. Algo que en el BNG no han entendido y, pudiendo sacar a Aymerich a darel mensaje más agresivo y de confrontación, ha sido Anxo Quintana el que poco a poco ha ido crispándose conforme llegaba el final de la campaña.

Vayamos a las estrategias de campaña de los partidos y como han ido cambiando los tiempos durante la misma. Primero, PSOE y BNG no sabían si jugar a quitarse escaños o a revalidar su suma para continuar formando gobierno. No se han mantenido firmes, han ido cambiando sus mensajes y, además, los candidatos se han ido apagando.

En concreto, la campaña del Partido Socialista, con un Touriño, O Presidente, para un candidato sin mucho carisma y que no transmitía liderazgo a la opinión pública, era buscar reforzar una parte de su imagen que era difícilmente reforzable. Además, durante esta última semana en la que el candidato socialista salía siempre con ropa en tonos grises y cada vez más apagado, transmitían cada vez más derrota (sólo hay que ver la foto del discurso postelectoral del socialista, en el que el fondo de atrás era de un color azul grisáceo…¿dónde quedó el rojo PSOE?).

Por su parte, el BNG empezó muy bien, siguió regular y acabó enzarzado en la agenda mediática que iba marcando el PP. Primero con los debates y después con los ataques a la imagen de Quintana. Como decía antes, el todavía Vicepresidente de la Xunta, fue crispándose cada vez más, y respondió a los ataques apelando a un victimismo que para nada les fue rentable.

Por último, Feijoo se compró su dosis de liderazgo el día que cesó a Carrera. A partir de ahí tanto él como las expectativas de victoria del PP no dejaron de crecer. La campaña supo totalmente a que jugaba y con quien se lo jugaba. Aunque no ha subido ni en Lugo ni en Ourense, hay que recordar que son las dos provincias donde realmente los populares tienen mayoría absoluta y esa batalla se la ganaron al BNG. De ahí, la campaña de ataque a los nacionalistas. Después, la debacle del bipartito en las ciudades (A Coruña, Vigo y Santiago sobre todo) han puesto a Feijoo en los 39 escaños.

Hay muchas cosas por comentar y lo iré haciendo aquí, pero no quiero concluir hoy sin hacer un breve comentario sobre cada uno de los nombres propios de la campaña:

Núñez Feijoo: sin duda fue el mejor candidato, por imagen y mensaje, acompañado de una estrategia de campaña que marcó una agenda que le fue fortaleciendo.

Touriño: primero perdió la batalla con Zapatero y Blanco y despues perdió la Xunta. Su fracaso es incuestionable.

Quintana: mal elegido el perfil que tenía que mostrar durante la campaña. El BNG empezó muy bien. Ahora su futuro y el del partido tienen un destino incierto.

Rajoy: su primera victoria electoral, ¿llega a tiempo?.

José Blanco: su primera batalla perdida…y en casa. Apostó fuerte durante las dos semanas de campaña, acabó mandando mucho en ella y el resultado no ha sido el esperado.

Baltar: clave en la victoria del PP; triste para Galicia que su papel fuera tan importante.

Galicia ha votado cambio. El PP ha conseguido una victoria incontestable. PSdG y BNG han cosechado una derrota que les deja sin un camino claro camino. El próximo paso para Touriño y Quintana es evidente; el futuro de ambos partidos, incierto.