Final de campaña

Sábado, febrero 28th, 2009

Anoche, a las 00.00, se cerró oficialmente la campaña gallega 2009. Finalmente, no hubo sorpresa mediática de última hora que acompañara a las ya producidas durante los anteriores tres días. Fuera de las salidas de tono de Baltar en Orense con ataques personales y directos a la figura de Anxo Quintana y a la del actual conselleiro de Medio Ambiente, Francisco Vázquez, el último día de campaña fue como se esperaba -como ya decía en el post del jueves-. Zapatero y Rajoy acabaron personalizando la campaña sobre sus figuras de manera absoluta; algo que, lógicamente, no gustó ni a Touriño ni a Feijoo.

A Touriño, porque, como decía Anxo Lugilde en su artículo de ayer, Zapatero le acabó ganando una batalla que se arrastraba desde 2004, cuando el actual presidente de la Xunta atribuía el gran resultado de ZP en Galicia a su gran liderazgo en el PSdG. Finalmente, ante el toque de cornetas de José Blanco en esta última semana, cuando las encuestas daban la tendencia al alza al PPdG, trajeron al presidente del gobierno a cerrar la campaña en Santiago buscando la movilización de la base socialista ante la amenaza de una abstención de escándalo.


Por su parte, a Feijoo hay que decir que Rajoy no le esperó para empezar el mitin final de campaña. Un mitin en el que también salió Baltar, quien habló por partida doble por el retraso de el candidato del PP a la presidencia de la Xunta. Del líder del PP en Ourense hay que hablar, porque es un caso especial. Lleva dos días creando una polémica que no creo fuera muy beneficiosa para su partido (aunque hay quien cree que se ha tratado de un reparto de papeles); pero, además de esto, le ha ganado la partida a Feijoo. Recordemos que este puso de número uno en la lista de Ourense a Luis Carrera contra la opinión de Baltar, que nunca escondió su descontento… Una semana antes de comenzar la campaña, Carrera fue cesado por problema con sus impuestos. Aún así, hay que añadir un ingrediente más a la “receta Baltar”. Es quien ha acompañado todos estos días a Rajoy por su provincia, pateando los caminos de tierra, visitando las tabernas, recuperando los votos de 2005 uno por uno. El detalle de las tabernas es importante, porque según comentarios de la prensa, cuando tocaba marcharse, Baltar era el que pagaba todas las rondas.
Como detalle final del disgusto de Núñez Feijoo y su equipo, el vídeo que desde Génova colgaron en internet en el que el candidato del PPdG tan sólo aparecía 2 segundos, tapado por un total protagonismo de Mariano Rajoy.


Por último, el final de campaña del BNG, desde mi punto de vista, no ha sido todo lo bueno que se pudiera desear. Evidentemente, nadie se esperaba unos últimos días tan duros, con tantas acusaciones que contaban con un respaldo tan grande desde Madrid y desde diversos medios gallegos -creo que esta ha sido la legislatura en la que los gallegos hemos empezado a comprender la eterna queja de catalanes y vascos de lo que reflejan los medios estatales sobre sus comunidades no tiene , en muchas ocasiones, nada que ver con la realidad-.

Sin descartar que todos estos ataques hayan movilizado mucho a la base del BNG, creo que a la respuesta de Quintana le sobró el situarse como víctima de una campaña de ataques e insistir demasiado en la campaña sucia que se ha llevado a cabo. Aún así, hay que reconocer que es muy difícil de contrarrestar el mensaje implícito de todos estos supuestos escándalos -”son todos iguales”- que lleva camino de aumentar la abstención -esa al menos es la percepción que se palpa en la calle-.

En 24 horas habrán cerrado los colegios electorales y estaremos haciendo cábalas con los datos de participación y con las encuestas que se publicaran desde las ocho de la tarde. Lo viviré en la sede de Proxectos en Ferrol. Allí estaremos.

El efecto de la campaña

Martes, febrero 24th, 2009

Un nuevo golpe mediático ha caído hoy sobre la campaña gallega. Primero, fue el proceso judicial abierto por Garzón; después, el escándalo que publicó ABC sobre los gastos de la Consellería de Presidencia en el despacho de Touriño y otras instalaciones; y, ahora, la publicación de una foto en la que Anxo Quintana y Jacinto Rey pasan una jornada de verano en el velero del segundo.

Jacinto Rey es el presidente del Grupo San José -gran protagonista en la actuación urbanística “operación Chamartín“- y principal impulsor del periódico gallego “Xornal de Galicia“, creado hace tres meses y con un posicionamiento ideológico cercano al partido de Anxo Quintana.

Además, en el concurso eólico convocado por la Consellería de Innovación e Industria que dirige Fernando Blanco y que se resolvió durante las pasadas navidades, el grupo empresarial de Rey consiguió una parte de los casi 2.300 megavatios adjudicados.

Coincidiendo con la salida del nuevo diario y con las últimas semanas del concurso eólico, La Voz de Galicia inició una guerra mediática contra la gestión del concurso por parte del Conselleiro y llegando a dar indicios de que la adjudicación estaba amañada. Finalmente, Blanco y la parte nacionalista salieron bastante reforzados, a pesar de que el presidente Touriño los dejó solos a última hora.

Obviamente, la intención de la foto publicada hoy por La Voz de Galicia y ABC es quitar ese aura de transparencia y buena gestión de la que el BNG siempre hace gala frente a los otros dos grandes partidos gallegos. En una situación normal, que Quintana se reuna con Jacinto Rey en el velero de este, no sería nada fuera de lo normal. Pero toda la cola mediática que arrastra la relación Rey-BNG es lo que le ha dado un mayor significado. El líder del BNG ha salido lo mejor que ha podido ante la noticia denunciando a los de Núñez Feijoo de estar haciendo la campaña más sucia de las realizadas en Galicia e invitando al candidato popular a que vea todas las fotos de su álbum personal. De todas formas, ante un tema así, la reacción difícilmente podrá contrarrestar el efecto provocado, sobre todo, a 48 horas de que acabe la campaña.

Por otro lado, ¿quién se imaginaba que iba a ser el ABC el periódico que marcara la agenda mediática de la campaña? Está siendo una campaña atípica, de perfil muy bajo durante las primeras semanas, y con vueltas de tuerca durante las tres últimas, las cuales, excepto el caso de corrupción del PP y la expulsión de Luis Carrera de las lista del PP en Orense, han ido en la misma dirección y haciendo que los populares ahora mismo se crean con opciones de llegar a la mayoría absoluta.